Un ministro de defensa equivocado
Un ministro de defensa equivocado
DECLARACIÓN DE LA MULTIGREMIAL
EL EJÉRCITO DE AYER, HOY Y MAÑANA.
Ante las declaraciones del Ministro de Defensa respecto a que “el Ejército de hoy no tiene nada que ver con el de 40 años atrás”, aparte de evidenciar su ignorancia y no haber aprendido nada durante su función, es necesario hacer presente algunas consideraciones. Pero antes, en honor a la verdad, se le debe conceder que en términos del material bélico que el Ejército dispone,tiene razón, así como la incorporación de tecnología para cumplir las funciones que le son propias. Eso es temporal y evidentemente va cambiando con los años, pero la esencia del Ejército sigue siendo la misma que se ha ido forjando con el devenir histórico de la Nación. Esa esencia no es otra cosa que el inconsciente colectivo, definido como “una percepción formada por vivencias acumuladas en el devenir de una comunidad, que inconscientemente es transmitida de generación en generación”.
Ese inconsciente no se puede cambiar por medios humanos y se ha formado a lo largo de la historia de la Institución, siendo consecuencia de la práctica, entre otras manifestaciones, de ritos, formas, principios, costumbres, creencias, valores, vivencias, tradiciones, lenguaje, inter relaciones y de su trayectoria junto a la ciudadanía. Es una fuerza cohesionadora de carácter permanente, no modificable y que no es exclusiva al personal que se encuentra en servicio activo, formando parte de quienes sirvieron, sirven y servirán en las instituciones. Además, es útil tener presente que el número de personas que sirvieron en ellas es mayor al que sirve en la actualidad, y que quienes actualmente sirven, en algún momento próximo también pasarán a ser “ex servidores”. La condición de militar no se pierde jamás.
En el contexto anterior, es útil que el Sr. Ministro tenga presente la realidad del “cuerpo social institucional”, integrado por las personas cohesionadas por el inconsciente colectivo de una institución determinada, que como ya se dijo, fue adquirido y formado en el devenir histórico de esa institución, reforzándose en las villas y poblaciones, en el apoyo mutuo entre familias, en las escuelas matrices y de especialidades, en las unidades y reparticiones, en el desempeño profesional, en el aislamiento geográfico, en los vínculos sociales, en la estrechez económica, en la adversidad, en la proyección e historia familiar, en la tragedia y en la muerte, y en la condición de retiro.
A lo expresado en el párrafo precedente, hay dos evidencias que se pueden agregar: frente a temas conceptuales, de principios y de valores, no existen diferencias significativas entre miembros de las instituciones en servicio activo y en retiro, y ante la civilidad, pese a todo lo que ha ocurrido, las instituciones uniformadas siguen siendo ubicadas en los más altos índices de confianza ciudadana, realidad que contrasta con la ubicación del estamento político y del judicial, de los que el Sr. Ministro forma parte.
Sr. Ministro: no pretenda introducir una cuña en el cuerpo social del Ejército. Es más fuerte de lo que Ud. cree y sobrevivirá a las actuales generaciones, tal como lo ha hecho en los últimos 200 años. Aprovechamos la ocasión para informarle que el raciocinio anterior también es válido para las otras instituciones de las FFAA y de Orden.
Camaradas de Arma:
El 25 de noviembre, en un programa matinal de Canal 13, el Ministro de Defensa fue entrevistado sobre las declaraciones de la cantante Mon Laferte, donde se refirió a la situación que se vive en Chile y a la presunta participación de Carabineros y de las Fuerzas Armadas en los incendios de estaciones del Metro.
“Hay muchos casos donde la misma policía y los mismos militares fueron quienes estuvieron incendiando. Eso todavía no está claro”, expresó la cantante.
Cuando la conductora del matinal Tonka Tomicic le leyó la controvertida declaración anterior, el Ministro de Defensa expresó: “Es una calumnia, que es una calumnia. Sostener que los militares en Chile, que no tienen nada que ver con los militares de hace 40 años atrás, no son patrimonio de ningún sector político, el que se pretende bañar de los militares no los conocen, yo los conozco bien, o que los policías en Chile van a haber quemado infraestructura crítica como el Metro, es una calumnia”.
El Centro de Generales de Ejército, no puede dejar de expresar su preocupación y malestar por la aparente separación y cuña que pareciera se pretende interponer entre los principios y valores del Ejército de ayer y el Ejército de hoy. Si hay algo que caracteriza a nuestra institución, que ha sido una constante en el tiempo y parte fundamental de la Cultura Militar; es el amor a la Patria, el espíritu de servicio y compromiso con el bien de todos los chilenos. Estos valores están por sobre determinadas situaciones sociales y políticas que han afectado y caracterizado, a las diferentes etapas de nuestra vida como nación.
Los militares en retiro de hace 40 años atrás, los activos del presente y de todas las épocas, estamos unidos por lazos comunes, los cuales más allá de pasajeras diferencias y difíciles momento; se amalgaman en lo que es nuestro carácter propio y fundamental; el “ethos” de la profesión, su corazón y su deber ser. Nadie ni nada debe producir el quiebre entre los unos y los otros. Hoy más que nunca, ante la grave crisis que vive el país, la relación entre nosotros y con nuestro querido Ejército, debe ser cada día más fuerte e indisoluble.
GDB. Enrique Slater Escanilla
Presidente del Centro de Generales de Ejército
MON LAFFERTE Y EL MINISTRO ESPINA.
En medio del desconcierto, la violencia; un país desarmado y desorganizado, a merced de violentistas, de la brutalidad y el desorden; anarquistas, lumpen y narcoterrorismo. Con una voz del Presidente que hastía, cansa y nadie escucha; que diariamente ofrece soluciones que requieren de largos plazos y parecen sólo de parche; … desde un matinal de un canal de televisión, surgen declaraciones torpes, bobas, de un personaje ausente en la crisis, inhábil, ineficiente, que entorpece e interfiere, que causa tensiones en momentos que el gobierno llama a la paz.
Consultado por las declaraciones de una cantante Monserrat Bustamante Laferte, conocida artísticamente como Mon Lafferte, quien insinuó que Carabineros y Militares, podrían estar involucrados en los ataques al Metro, el Ministro de Defensa Nacional, Alberto Espina, “populacheramente”, seguramente haciéndole un guiño para complacer con sus dichos al Senador PS Montes, o a los televidentes; en mangas de camisa para dar una imagen de acción que no es tal, respondió “Es una calumnia…es una calumnia. Sostener que los militares en Chile… (agregando) Qué no tienen nada que ver con los militares hace 40 años atrás, que no son patrimonio de ningún sector político….”
Esta es la respuesta bodoque de un ministro absolutamente perdido y abstraído de la situación que se vive. Él, seguramente, creyó que los militares de hace 40 años eran patrimonio de algún sector político.
¿Lo pensaba realmente como asiduo visitante a Palacio durante la “Dictadura”, o a un piso muy importante para sus intereses al Edificio Diego Portales; o acompañando al Presidente Pinochet, cerca del poder, riendo boquiabierto en alguna recepción del Ejército?
Ministro Espina, si nos quiso ofender o tratar peyorativamente a los viejos soldados, controle sus simplonas y mentecatas afirmaciones: Su gobierno, “que declaró la guerra”, lleva más de un mes guerreando y tratando de controlar la dramática situación que vive Chile y no se la puede. En el pueblo que uno visite hay destrozos, miseria y dramatismo. Han experimentado todas las formas de empleo con Carabineros y FFAA. Las sacaron a la calle con balas de fogueo, permitiendo que – a raíz de la campaña comunicacional en contra de nuestros militares y carabineros – ellos fueran humillados e insultados. Han cometido la carajada de procesar a carabineros que incansablemente han combatido diariamente durante un mes, con hambre, con sed, desgastados en la calle; retiraron a los militares y mandaron a los carabineros al sacrificio. Fotos de ataques a nuestros policías hay miles. A US. lo he visto 3 veces, al lado del Gral Iturriaga con un torpedo, al lado del Presidente con otro torpedo, y en mangas de camisa subiendo las escaleras de La Moneda, con un papelito que dicen expresaba que los Comandantes en Jefe no salían a “hacer el loco” de nuevo.
Lea la historia ministro, el 11 de Septiembre del año 1973, a las 13.00 hrs., el pais estaba en calma. Seguramente, no éramos los mismos porque teníamos un ministro de Defensa inteligente, capaz y con un perfecto conocimiento del uso de la Fuerza (Ese concepto que US. , tiene en un papelito anotado en el auto); teníamos un Presidente de la Junta, malo para la pizza, pero con presencia, coraje y carácter. Un patriota. Ni con guiños, inseguridades y “sin pegarle la tiña” a otros poderes en el Patio de los Naranjos, para tomar resoluciones.
En fin, claro que éramos otros los del 73. Les entregamos un país con una Constitución Política a la que le han cambiado la firma pero el alma sigue igual; les construimos un Congreso para que los parlamentarios aprobaran la Ley de la Brisca y la Ley Cholito además de servir de anfiteatro a algunos cantantes.
Les entregamos la Carretera Longitudinal Sur, la Regionalización.
El Tratado de Paz y Amistad con Argentina.
Me detengo. Si el 74 con la frontera caliente en el norte el 74, o el 78 con Argentina, Piñera hubiera sido Presidente y US. , Ministro de Defensa, tendríamos un cementerio militar y un país limitando al norte con La Serena y al Sur, con Concepción.
Cuide mucho sus palabras Sr. Espina cuando se refiera al Ejército de ayer, hoy y siempre; cuando hable del Ejército de Chile. Nuestros hijos, nietos, sobrinos, hermanos, también militares, pero activos, lo califican como un mal ministro. La calificación de los subalternos es la más importante; y no lo quieren y nosotros, menos.
Esta frase se le atribuyó a Lincoln , a Confucio, a un tal doctor Arthur Burns, a Maurice Switzer, a un economista de apellido Maynard, pero en 1961, se le atribuyó el aforismo a Mark Twain:
*“Es mejor estar callado y parecer estúpido que abrir la boca y disipar todas las dudas”*.
General (R) Hernán Núñez Manríquez.