MAS CERCA MI DIOS, A TI



MAS CERCA MI DIOS, A TI

Otra vez Piñera en su acostumbrado punto de prensa del Patio de Los Naranjos y su fastidioso discurso casi diario, para decir lo mismo: Apurar la aprobación de las leyes antiencapuchados, antibarricadas, antisaqueos, el egreso rápido de oficiales y suboficiales de Carabineros, y el empleo de las FFAA en la protección de infraestructura crítica del país.

Después,  dentro de su exposición, la acostumbrada “zanahoria” diaria a Carabineros y a la PDI: Tienen “todo el apoyo nacional para cumplir el mandato constitucional y proteger el orden público”; y el “palo” : “…enfatizando, eso sí,  que la misión debe cumplirse respetando la ley y los protocolos, así como los Derechos Humanos”.

A combos, en combate cuerpo a cuerpo. Se entiende, lógicamente,  que se refiere a los derechos de los narcoterroristas, vándalos, lumpen y anarquistas. No de ellos, carabineros y detectives, porque en el horizonte los espera Punta Peuco y Colina. Ya hay más de 1000 procesos y 400 sumarios aproximadamente; y para los carabineros heridos llenos de vendas,  una foto del Presidente afectado, con fotos, flashes y televisión, al lado de su cama.

Pero hay una frase de la  liturgia diaria presidencial que me queda dando vueltas, en que denota su abandono como gobernante al no dar cumplimiento a sus obligaciones fijadas en el Art. 24 de la Constitución, cuando expresa: “… el orden público está sobrepasado y la seguridad ciudadana fue vulnerada”,  considerando los últimos hechos de violencia a lo largo del país.

¡ Se hunde el “Titanic” !

O sea, el responsable de la conservación del orden público en el interior del país,  pareciera estar viendo este desastre nacional  asombrado y pasmado, desde afuera,  como todos los chilenos.

¡ Pero si es su responsabilidad como Presidente; Piñera no es un espectador  más !
¡No le puede decir a los chilenos, “estamos hasta el loly” ¡

Me pongo mal pensado. Es un mal pensamiento por lo que puedo estar equivocado.
“No lo digas”,  me dice el ángel blanco sentado en mi hombro. “Dilo no más” me sopla al oído el diablo rojo en el otro hombro, y me convence….

Y ahí voy. Conociendo el perfil frío y calculador de Piñera, parece que quisiera estirar al máximo el elástico hasta que este pobre país no dé más: Desastres, un país saqueado e incendiado, miles de pequeños  empresarios en la calle, cesantía, desorden, desacato a la autoridad.

Sigo pensando. Ante esta situación las FFAA y de Orden intervienen; él renuncia;  “le deja el cacho” a los militares que asumen el costo en DDHH al desbaratar la violencia, el caos y el pillaje. Y el Sr. Piñera , preocupado siempre de su imagen nacional y sobretodo, internacional, se va para su casa. Impecable, como una víctima de los uniformados golpistas.

Les repito, ha sido solo un mal pensamiento del diablo rojo sentado en mi hombro, cantando la última canción que se escuchó de la orquesta del “Titanic”, ‘Nearer, my God, to Thee’ (‘Más cerca, mi Dios, a ti’)

Gral (R) Hernán  Núñez Manríquez.