¿Cómo contener la violencia?
¿Cómo contener la violencia?
¿Qué explica el aumento de saqueos y violencia que se vivió esta semana?
¿En qué medida los llamados a paro nacional dan espacio a esos estallidos?
¿Cómo se puede frenar esos fenómenos y recuperar el orden público? ¿Servirá de
algo que militares defiendan lugares críticos? Esos temas se tomaron gran parte
de la agenda esta semana y motivaron no solo una carta de históricas figuras
del PS advirtiendo sobre los riesgos que la crisis plantea a la estabilidad
institucional sino también un fuerte
llamado de senadores oficialista y de
oposición a restablecer el orden público. La crisis, aseguraron, “amenaza
nuestra democracia”. Un punto que ha estado dando vuelta desde el comienzo
del estallido social, pero que parecía haberse contenido tras el acuerdo
constitucional. ¿Está nuestra institucionalidad en juego? Algunos como el
economista César Barros ,
volvieron a recordar épocas pasadas -por estos días muchos miran con inquietud
hacia atrás: “En los 70, la cosa no pintaba bien (…). y terminó en
tragedia. Si no se tranquiliza esto, no solo se va a evaporar la inversión. La
cosa no pinta bien y si se desboca, podría
terminar en tragedia“.
Y en la búsqueda de explicaciones y caminos de salida, e incluso en los
intentos por advertir sobre los riesgos que enfrentamos, otros también han
removido el pasado, pero no solo el de Chile. Lo hizo Daniel Matamala al
traer a colación lo sucedido en Colombia tras el Bogotazo de 1948. “De la
rabia pura del Bogotazo se pasó al enfrentamiento entre miliciales liberales y
conservadoras. Luego la violencia mutó a agentes de terrorismo del Estado,
guerrillas marxistas como las FARC, bandoleros rurales…” escribe. Un
paralelo inquietante, porque como sostiene Matamala “la violencia amenaza
con pasar de un reventón puntual a una enfermedad
crónica “. Reminiscencias históricas también hizo Ascanio Cavallo, al recordar el Acuerdo Nacional para la Transición a la
Plena Democracia de 1985, del que entonces se restaron los polos de izquierda y
derecha. “No hay semejanzas de ningún tipo entre la dictadura de entonces
y la democracia de ahora. Pero sí son curiosas
dos cosas que ocurren en el nuevo polo de la izquierda: una
es el entusiasmo con las protestas sin importar su grado de violencia; la otra
es el entusiasmo con derribar a Piñera”.
Para Cavallo, no sólo la crisis y los esfuerzos por deslegtimar a las
instituciones “está creando la simiente para un tipo de caudillo nuevo,
pero ideas oscuramente viejas” sino que también “el país puede
acercarse a punta de incendios a otro abismo que tampoco estaba en sus
predicciones”. Una lectura que en parte también hace Juan Ignacio
Brito, quien apunta sus dardos principalmente a aquellos que tienen la
responsabilidad de contenerla. ” Como sonámbulos que caminan al despeñadero, los responsables de
detener la marea violentista no logran reaccionar”, asegura, agregando que
“el problema no es de leyes, sino de autoridad”. Según él, si Piñera
y su gobierno “carece de energía” y “voluntad” de preservar
el orden público “se convertirá en un cómplice pasivo de derrumbe del país
cuyas leyes y Constitución juró defender”. Mientras que para Eugenio Guzmán los políticos “aparecen secuestrados por el terror que
ejercen verdaderas bandas de asaltantes y la extorsión de quienes apoyan y
justifican la violencia con estridentes argumentos que buscan empatarla con la
idea de que ella es la reacción frente al abuso del sistema”.
Todo el debate sobre las responsabilidades y la forma de contener la violencia
ha estado atravesado estos días tanto por las acusaciones a las barras bravas y
a los narcos -y en ese tema es revelador el artículo de Sebastián Varela en
La Tercera Domingo titulado La victoria del miedo-, como también por el informe
de Human Rights Watch sobre abusos y violaciones de los DDHH cometidos por
Carabineros durante los días de protestas. Un documento que La Moneda recibió
con una disposición distinta al conocido la semana anterior y elaborado por
Amnistía Internacional. ¿Por qué hubo ese cambio de actitud del gobierno?
En el podcast Crónica Estéreo, El peso del informe de HRW y
el margen de acción del gobierno la editora de La Tercera PM Eugenia Fernández
entrega varias claves para entender lo que contiene y los efectos que generó el
trabajo del equipo liderado por José Miguel Vivanco. Y en el debate sobre el
despliegue de las FFAA para proteger infraestructura crítica que propone
el gobierno, conviene revisar el Frente a Frente de hoy en La Tercera entre dos
ex ministros de Defensa.
Y para remitirse a los datos y el análisis que se hace en el gobierno frente a
la crisis de violencia que vive el país, es interesante revisar el podcast
Crónica Estéreo Cómo frenar la violencia, donde
el subeditor de Política de La Tercera, Alberto Labra, aborda los escenarios y
los debates que atraviesan por estos días La Moneda y el mundo político ante el
temor a que crezca el descontrol de la violencia.