Política y gobierno:
Política y gobierno:
🚨LA IZQUIERDA FUNDIÓ CHILE Y AHORA FINGE PREOCUPACIÓN
Quiero ser claro: el alza en los combustibles responde a una guerra, pero también a un Estado que se quedó sin ahorros porque la Izquierda se lo gastó todo irresponsablemente. Durante años aprobaron presupuestos irreales y dejaron crecer la deuda sin hacerse cargo. Hoy, cuando no queda nada, recién se preocupan. Vamos a apoyar el proyecto que busca contener el precio del Kerosene. No nos dejaron alternativas, pero exigimos saber dónde está la plata y quiénes son los responsables 💸🇨🇱
#ChileDespierta #SeGastaronTodo #hansmarowski
https://www.instagram.com/reel/DWSWImrCQk7/
Las cosas como son:
Hoy muchos están viendo que el diésel sube más de $500 el jueves y ya hay filas eternas de vehículos esperando llenar estanque y la reacción automática es:
“¿quién tiene la culpa?”
Pero esa pregunta, aunque válida, se queda corta.
La pregunta correcta es: ¿por qué pasan estas cosas?
Voy a explicarlo en simple, porque este tema nos afecta a todos.
Primero: Chile no produce petróleo.
Lo importamos.
Eso significa que cuando el precio internacional sube —por guerras, crisis o decisiones externas— nosotros no tenemos control. El golpe llega sí o sí.
Entonces, ¿por qué antes no subía tanto de golpe?
Porque existe un mecanismo del Estado que amortigua estas alzas ( el mepco )
En simple: cuando el combustible sube mucho, el Estado paga una parte para que tú no lo sientas completo.
Suena bonito, ¿cierto?
El problema es que eso no es gratis.
Mientras tú pagabas menos, el Estado estaba poniendo la diferencia.
¿Y de dónde sale esa plata?
– De deuda
– De impuestos
– O de recortes en otras áreas
Se llegó a gastar del orden de cientos de millones de dólares por semana solo en contener el precio de los combustibles.
Ahora pensemos esto en serio:
¿Tiene sentido que un país gaste miles de millones de dólares en subsidiar bencina… mientras tiene problemas en salud, seguridad, educación y pensiones?
Esa es la discusión real.
Aquí hay tres caminos posibles:
1. Mantener precios artificialmente bajos
→ La gente no siente el golpe ahora
→ Pero el país se endeuda y después el ajuste es peor
2. Subir de forma gradual
→ El golpe se reparte en el tiempo
→ Pero sigues gastando millones cada semana
→ Sigues pateando el problema
3. Ajustar de golpe
→ Duele ahora
→ Pero dejas de seguir acumulando deuda
Lo que estamos viendo hoy es esa tercera opción.
¿Es agradable? No.
¿Es popular? Tampoco.
Pero financieramente es la forma más rápida de dejar de perder plata como Estado.
Y aquí viene la parte más incómoda de todas:
Gran parte de las crisis que estamos viendo —combustibles, energía eléctrica y otras— tienen un factor común:
el populismo.
Durante años se tomaron decisiones pensando en el corto plazo:
– Congelar precios
– Entregar beneficios sin respaldo real
– “Aliviar” hoy, aunque eso signifique cargarle el costo al futuro
Porque claro… es más fácil ser el gobernante que “te ayuda” ahora, que el que te dice la verdad incómoda.
Pero la economía no funciona con buenas intenciones.
Nada es gratis.
Nunca lo ha sido.
Si el Estado no paga hoy… alguien lo paga después.Y ese “después” puede ser:
– Más impuestos
– Más deuda
– Menos recursos en otras áreas
– O simplemente un golpe más fuerte más adelante
Lo vimos con la luz.
Se congelaron precios por años.
¿Resultado? Cuando ya no se pudo sostener, las cuentas subieron fuerte de una.
No fue casualidad.
Fue una cuenta acumulada.
Entonces la pregunta que deberíamos hacernos como país es otra:
¿Queremos soluciones reales… o parches temporales?
Porque seguir eligiendo populismo es básicamente decir:
“Que el problema no lo pague yo… que lo paguen mis hijos o mis nietos.”
Y eso, más que una solución, es simplemente patear la pelota.
Al final, la realidad siempre llega.
Y cuando llega, no pregunta por popularidad.
Una verdad irrefutable:
Vea también:
https://youtu.be/f0-UOFclvSM
Y:
Vean el monto que dejó para el MEPCO el Gobierno de izquierda:

Boric: el taumaturgo

Por Rodrigo Ojeda
“Gracias por tanto y perdón por lo poco”. Ha finalizado el primer gobierno frenteamplista y comunista. El de las movilizaciones y asambleas universitarias. Fueron cuatro años en los cuales el relato recubrió y encubrió una forma de habitar el palacio y las instituciones. No sabemos si asumieron como vanguardia el: “otra cosa es con guitarra”. En la última cadena nacional del expresidente sobran ejemplos de lo mencionado: “puedo afirmar hoy que nuestro país es un mejor lugar que el que era hace cuatro años atrás”; “hubo errores que no puedo desconocer, y ya habrá tiempo para revisarlos con calma y sacar las lecciones que correspondan”, “me voy con la frente en alto y con las manos limpias”. Boric se despide haciendo gala de ese sello generacional de estar dotados de lo inmaculado, antes y después de gobernar. Además, señala que hay tiempo para revisar y ponderar “los errores”. La generación impugnadora no aplicó la misma vara con Sebastián Piñera, estuvo dispuesta a justificar la violencia y danzar alrededor del fuego en las calles. ¿Dejarán gobernar al presidente electo?
El ciudadano Boric reconvertido en expresidente es y será una voz que acompañará la contingencia y al proyecto político que buscó refundar todo. Hay un Boric del pasado que “proclamó que una parte de su ser quería abatir el capitalismo y no dejaba dudas respecto de que su inspiración principal eran Allende y la Unidad Popular”. Boric se identificó y jugó sus cartas por el proyecto constitucional identitario y plurinacional. Tras el rechazo popular tuvo que navegar en la institucionalidad nacional con una camisa de fuerza. No sabemos públicamente si sigue creyendo en derrotar los molinos de viento capitalistas ni cuál será su tono al intervenir en el debate como expresidente. Ha señalado que la política es su oficio y su convicción es: “hacer mejor a Chile”. Boric es un misterio en la esfera pública y debe ser interpelado por su actuación política en la última década. La actual oposición de izquierda tiene que convencerse y llamar a “rechazar la violencia política y a actuar dentro de las reglas del régimen democrático”, en palabras de Sergio Muñoz. Boric y la izquierda en su amplio espectro, tienen que renovar sus credenciales democráticas en los acuerdos y en los hechos. No más las palabras ni buenas intenciones. La política es una actividad de acciones. ¿Volverá a la radicalidad universitaria o liderará la alicaída izquierda culposa de pasado concertacionista?
Su tercio de seguidores es leal a “la gobernanza” y al relato oficial que culpa al empedrado y a la derecha. El expresidente fue irresponsable, partisano y odioso en la conducción de las relaciones internacionales. Su incontinencia en las redes sociales fueron guiños ideológicos. Su agenda fue majadera al atacar el país del norte y a la única democracia de Medio Oriente. Entrevistado en el programa que muestra a “la persona detrás del presidente” no reconoció sus excesos y desprecios con la comunidad judía en Chile. La prensa no siempre incomodó el poder de Boric.
El legado de Boric es confuso. Los opositores creen que gobernó un país imaginario. Otros sostienen que la estructura institucional chilena, la de los 30 años y más, resistió los embates refundacionales, además de la farra fiscal del frenteamplismo. En paralelo, sus partidarios reconocen en el expresidente a un taumaturgo por sus dones mágicos y sobrenaturales. Chile cambió y rechazó los ensayos constitucionales, la candidatura comunista y escogió al actual presidente. Bienvenidos: Baquedano y diamante, JAK y el orden portaliano. El legado de Portales es una fuente de inspiración que demanda virtudes cívicas y sobriedad al nuevo gobierno. El retorno de la estatua no significa el fin del octubrismo ni el ideario refundacional. Varios de sus representantes con prontuario octubrista se trasladaron al parlamento.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Pingüino el domingo 15 de marzo del 2026.
Otra racionalidad política
Por Álvaro Góngora
Vivimos bajo un gobierno peculiar. Triunfó con una votación rotunda, apoyado por una coalición partidaria incoherente y con tensiones internas en varios sentidos (FA y PC). El presidente de 36 años representaba a una generación joven, pero con aspiraciones refundacionales, arrogantemente dispuesta a implementar un modelo institucional nuevo, social, cultural y económico, demostrando displicencia por las realizaciones concertacionistas y el actuar de políticos precedentes.
Se jugó entero por implementar una Constitución que respondía en su totalidad a la concepción ideológica de la alianza, pero que fue rechazada en forma aplastante en un plebiscito, lo que obligó a modificar la agenda, el discurso y pedir auxilio a figuras avezadas de la denostada Concertación, asignándoles la dirección de ministerios y otras funciones.
Su ejercicio fue seguido como lección por los equipos de principiantes. Provocó un cambio en la gestión de ellos, incluyendo al mandatario. Hubo logros a la postre de carácter social y parciales en otras áreas, a tal punto que la conducción y gobernanza se ejecutó en sentido contrario de las directrices programáticas originales. Con todo, los grandes problemas fueron abordados tarde. En fin, recordamos el devenir del régimen.
Faltó profesionalismo, madurez política, hubo más retórica que real conducción, amén de ser errática en ocasiones. Conspiró también en su contra el ideologismo, porque toda ideología con base en fundamentos abstractos potencia el ánimo confrontacional.
Con todo, sin contar a la oposición, hubo diversas críticas que registró la prensa: figuran listas de errores, de fracasos y traspiés, incluso comentarios surgidos desde las izquierdas, dos fatales: “Han fracasado en todo y han terminado por dañar la esencia de nuestra izquierda”, y el balance realizado por Pepe Auth.
El nuevo gobierno obtuvo un contundente respaldo y, al parecer, por lo conocido en días previos, es presumible que predomine la modestia. Enhorabuena, porque los principios rectores y creencias que inspiran la gerencia de un gobierno deben asumirse sin sentido de superioridad. Porque la función prioritaria es servir a la población concretamente, creando condiciones que propicien bienestar general, material y espiritual, privilegiando a sectores vulnerables.
No son necesarias altisonantes manifestaciones discursivas, sino ser desprendido, actuando en función de decisiones fundadas, con autenticidad, siendo dialogantes, eficientes y honestos con el manejo de los recursos y sin excesiva burocracia. Es decir, gobernar con una racionalidad política distinta, con sencillez y sentido común. De lo contrario, continuaremos con ciclos políticos polarizados.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Mercurio el lunes 16 de marzo de 2026.
Retorna la ética en la gestión gubernamental

Por Jaime Jankelevich
El pasado miércoles 11 de marzo, Chile dejó atrás el peor gobierno de los últimos 36 años, con un final muy doloroso para el país, producto del alevoso atentado contra el sargento Javier Figueroa Manquemilla, quien vive horas críticas con diagnóstico de muerte cerebral. Hasta las últimas horas de su mandato, el Presidente Boric no logró liberarse de la incapacidad con que gobernó.
El Presidente Kast, por el contrario, comenzó su gobierno dando precisas instrucciones a sus ministros de las urgencias a las que tendrían que abocarse a partir de ese, su primer día en el poder. En su discurso desde La Moneda a las 9 de la noche dio a conocer que el país les fue entregado en peores condiciones que las que podían imaginar; con las finanzas públicas debilitadas, con avance del crimen organizado y el narcotráfico y con las familias sintiéndose abandonadas por el Estado.
Comunicó también que su gobierno no llegó para administrar lo existente, sino que para corregir lo que está mal, a recuperar lo que se perdió y a construir lo que nunca se ha hecho, desde el primer día, lo que será el sello de su gobierno. Dijo también que Chile tiene otro flagelo, la corrupción, y que les demandó a sus ministros que hagan auditorías en todos los ministerios para tener claro qué se hizo bien, pero también qué se hizo mal, para corregirlo, dejando muy claro que se perseguirá incansablemente a quienes se roben la plata de los chilenos, a quienes abusen del poder y a quienes usen el Estado para enriquecerse.
Pero sin entrar en más detalles, durante el día pudimos oír que se recalcaron y reforzaron conceptos centrales para la vida en sociedad, que en los últimos cuatro años se ignoraron. Se volvió a hablar de la importancia de la familia, del trabajo bien hecho, del mérito, de la responsabilidad, del esfuerzo, del respeto por la gente que trabaja, del respeto por los mayores, de la importancia de estudiar, de la confianza en las instituciones, del apoyo incondicional a las FF.AA. y Carabineros, de la unión de todos por el bien de todos; de la unión de voluntades por el bien del país y todos sus habitantes.
Esos conceptos que resonaron el miércoles 11 y el sello que el gobierno le ha impuesto a su mandato, nos hablan claramente del retorno de la ética en la gestión gubernamental, algo que se valora y aprecia.
Sin embargo, la izquierda no perdona que haya asumido el Presidente Kast. Tristemente, como lo informara El Líbero, el Liceo 1 de niñas se tomó el colegio como protesta por su asunción al poder, escribiendo sobre nuestra bandera “Liceo 1 anti facho-anti Kast”, lo que obligó al establecimiento a suspender las actividades. También en el Augusto D’Halmar hubo protestas de jóvenes en las afueras del liceo por la visita del Presidente y algunos apoderados incluso amenazaron con no enviar a sus hijos a clases.
Y en el Instituto Nacional, cuya Presidenta del Centro de Alumnos es militante comunista, desplegaron un letrero que decía “Un tirano electo no es algo nuevo / Es el reflejo del sistema que nos somete / Con la memoria intacta nos levantamos / En pie de guerra contra toda autoridad”. Y ese mismo día, el alcalde Mario Desbordes denunció que durante el cambio de mando se desplegó un lienzo aludiendo al Presidente Kast con una pistola en la cabeza. No bastando con eso, el jueves 12 en la mañana, salieron una vez más desde el interior del establecimiento encapuchados con overoles blancos para provocar incidentes, lanzando bombas molotov y fuegos artificiales.
También hubo incidentes el miércoles en Plaza Italia, en el marco de protestas tras el cambio de mando presidencial, resultando apedreado el auto donde viajaba el Subsecretario de Relaciones Exteriores Patricio Torres, afectando afortunadamente solo al vehículo.
Por otra parte, el triunfo en la elección de las directivas de ambas cámaras demuestra que la oposición al actual gobierno estuvo a solo tres votos en la de diputados para derrotar al oficialismo, lo cual es un llamado de atención a no comprarse la idea que sacar adelante las iniciativas gubernamentales está asegurado. La oposición será dura y hay que tener muy claro que la tarea no será para nada fácil.
Sin embargo, que a Chile le vaya bien, no depende sólo del gobierno. Depende también del compromiso de cada uno de nosotros con la causa país; del esfuerzo que hagamos individualmente y en conjunto para ayudar al éxito de esta gestión gubernamental que recién comienza. Da lo mismo dónde y cómo, lo importante es colaborar, porque esta oportunidad que tenemos de que Chile vuelva al sitial destacado que estuvo hasta hace poco, es única e irrepetible, por lo que sin duda alguna no podemos darnos el lujo de desperdiciarla.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Líbero el domingo 15 de marzo de 2026.

