Justicia y DD.HH.



Justicia y DD.HH.

Ministro Mesa pide postergar audiencia que él mismo había pedido:

https://vt.tiktok.com/ZSqQ6u1Dr/

Ministro de la Corte de Apelaciones de Temuco Álvaro Mesa, querellado por prevaricación impropia.

 

 

 

LA NORMALIZACION DE LAS MOLOTOV

 

Por Humberto Julio Reyes

La reciente romería al Cementerio General realizada por las organizaciones que, todos los años, rememoran la infausta fecha del 4 de septiembre de 1970, ha terminado, como ya es costumbre, con diversas “incivilidades”, como así se consideraría el lanzamiento de bombas Molotov por un grupo de pacíficos manifestantes que ocultan su rostro, imagino que por razones de estética solamente.

Relativizando la gravedad de lo que, en realidad, es un delito, se habla de represión policial que, de no ocurrir, implicaría mayor destrucción de la efectuada, incluyendo al camposanto, donde se supone que nuestros deudos fallecidos reposan en paz.

Se difunde la foto del oficial que la habría encabezado, como si él fuera el responsable de la agresión a los que, con sus bombas y fuegos artificiales, protegen al pacífico manifestante.

Igual que el año pasado y años anteriores. Igual que en toda marcha donde los organizadores no responden por los daños a la propiedad pública y privada, pero ¡no vaya a resultar lesionado algún encapuchado!

Ahí se desatan las furias del infierno contra el funcionario que, llamado a imponer el orden, pudiera haber causado una lesión al valiente que armado sólo con una bomba Molotov se les ha enfrentado.

Quienes así, en una visión romántica, emularían a David enfrentando al Goliat policial, quizás desconozcan que estas bombas comenzaron a ser usadas en forma generalizada durante la II Guerra Mundial y en la campaña de Rusia en particular, para que los combatientes individuales tuvieran alguna oportunidad de enfrentar con cierta probabilidad de éxito a los blindados alemanes.

Pero se requería mucho valor y determinación para hacerlo ya que, al fallar en el lanzamiento contra un tanque, el soldado quedaba inerme frente a al gigante de acero que terminaría con su vida disparándole o aplastándolo. Era un juego de vida o muerte.

De eso se trataba, muy diferente a lanzar bombas a sabiendas que el único riesgo reside en la posibilidad de autoinfligirse una quemadura.

¿Hemos visto alguna vez que se le dispare a un encapuchado que intente lanzar una bomba o ya la haya lanzado?

¿Sabemos de alguno que haya sido detenido y posteriormente condenado por los tribunales?

¿Algún periodista “de investigación” se ha acercado a alguna víctima de una de esas bombas para saber si se le ha concedido alguna reparación?

Leo el diario y veo noticieros. También leo mensajes en redes sociales, pero nada he conocido al respecto ya que pareciera que el lanzamiento de bombas Molotov ya ha sido normalizado.

Es como la piñata que no puede faltar en un cumpleaños y que algunos creativos también han usado para apalear festivamente la efigie de un adversario político.

Al día siguiente de la romería, compruebo, recorriendo algunas cuadras de la alameda, que también han estado activos los que rayan murallas y pegan impresos.

Muy creativos llaman a “Matar a Kast” y “Kast asesino”, sí, los he leído; atacar policías, fuera “los milikos” de nuestro (?)territorio” y así.

Veo personas limpiando la esquina del Ministerio de Defensa Nacional que esta vez no se les ha escapado y otros edificios de bancos, empresas y negocios de particulares.

Aunque no se me ocurriría sugerir que a los hechores de estas incivilidades también debiera reprimírseles así fuera con un puntapié en el trasero, por supuesto deberían posteriormente ser condenados a borrar o limpiar para que la fealdad no nos opaque el mes de la Patria.

¿No recuerdan una antigua frase: la muralla es el papel del canalla?

No normalicemos las Molotov ni los rayados.

8 de septiembre de 2026