Galvarino Apablaza
La Ley 26.165, sobre Reconocimiento y Protección al Refugiado, permite que la autoridad competente argentina cancele una decisión de refugio si se dan los puestos que esa misma norma exige. Y eso es lo que ha ocurrido: se acaba de modificar la calificación de refugiado que por tantos años lo benefició. Y, como toda persona acusada de cometer un delito en Chile, Apablaza tendrá que comparecer ante nuestros tribunales, donde tendrá derecho a defensa y a un juicio justo seguido ante jueces independientes e imparciales. Ninguna indignación fingida puede alterar este hecho.
Cesada por resolución firme la protección que por años le dio el gobierno argentino, a través de Conare, a quien dijo ser refugiado sin serlo, se acercan los tiempos para que sea la justicia chilena la que intervenga en este crimen que no solo terminó con la vida de uno de los mejores políticos de la transición, sino que puso en serio riesgo la recién restituida institucionalidad democrática nacional.
Jorge Jaraquemada