Bochornosa actuación de diputados en caso Sename



Bochornosa actuación de diputados en caso Sename

Autor: La Tercera

Los diputados que ahora rechazan el informe de la comisión investigadora deben explicar al país el porqué de su imprevisto cambio de criterio.

LA CÁMARA de Diputados rechazó por 47 votos en contra -además de 13 abstenciones- el informe de la comisión investigadora del Sename -también conocida como “Sename II”, para diferenciarlo de un anterior informe de la propia Cámara-, en el cual se establece una categórica responsabilidad del Estado en el maltrato y degradación de menores en hogares bajo dependencia estatal, y donde por primera vez se buscó identificar a responsables concretos, entre ellos la exministra de Justicia Javiera Blanco, a quien el informe atribuyó “negligencia inexcusable”. De esta forma, un documento que tomó ocho meses de elaboración y que volvía a relevar las inhumanas condiciones de menores en situación vulnerable, ha quedado en nada.

Según trascendió, el artífice de este rechazo fue el propio gobierno, que para estos efectos desplegó un intenso lobby a cargo de cuatro ministros -extrañamente, entre ellos figuraba el titular de Hacienda, cuyo rol estratégico como jefe de las finanzas públicas hace necesario aclarar qué papel desempeñó en estas negociaciones-, para cuyos efectos se elaboró una completa minuta que se distribuyó entre los parlamentarios del oficialismo. Entre otros puntos, allí se hacía ver que era un exceso pretender radicar toda la responsabilidad en una sola persona -cosa que el informe de la Cámara de hecho no hace-, y que al atacar a una ex colaboradora del gobierno también se estaba infligiendo un daño a la propia Presidenta de la República.

Puesto que desde hace tiempo el gobierno ya había blindado a la exministra Blanco -el corolario de aquello fue haberla nombrado como consejera del Consejo de Defensa del Estado, un codiciado cargo virtualmente vitalicio-, no era esperable que esta vez el Ejecutivo tomara una actitud diferente. Aunque tal proceder es lamentable, pues con ello se minimiza la gravedad de lo ocurrido en el Sename, en cambio resulta profundamente contradictorio el giro de varios diputados, en particular de algunos que fueron partícipes de la comisión investigadora, que habiendo consensuado dicho informe hace apenas semanas -consintiendo en individualizar a los responsables políticos-, ahora en sala lo rechazan. En redes sociales, por ejemplo, se han hecho notar, entre otros, los casos del diputado independiente René Saffirio, quien fue uno de los más duros cuestionadores del rol jugado por el Estado -y que incluso había presionado para incluir en este informe a la exministra Blanco-, y de la diputada PC Camila Vallejo, quien anteriormente había hecho una sentida defensa de los niños maltratados por el Sename.

Es desconcertante que los mismos diputados que habían aprobado el informe en general, ahora señalen que éste es “vago”, “está mal hecho” o es demasiado “genérico”. Sin duda al país se le debe una explicación mejor, que con estupor observa cómo la propia Cámara parece estar vulnerando su propio deber constitucional de fiscalizar los actos de gobierno e identificar las responsabilidades políticas del caso. Queda en evidencia un doble estándar que desprestigia el rol de los parlamentarios, pues no se observa el mismo celo para denunciar los abusos y hacer efectivas las responsabilidades cuando se trata de organismos del Estado que han fallado, lo que de seguro no hubiese ocurrido si las culpables fuesen entidades privadas, a las que ya se les habría demandado un completo plan de soluciones.