Defensa de DD.HH.



Defensa de DD.HH.

Observamos a muchos políticos ostentando públicamente, ser los dignos y legítimos  defensores de los Derechos Humanos, especialmente esto se observa en el Parlamento.

La verdad que las únicas personas que no tienen la autoridad moral para defender los Derechos Humanos y representar dignamente  a las víctimas de la Dictadura, son todos los familiares de aquellos ciudadanos que participaron en la preparación material e intelectual de la toma del poder por las armas, con el fin de imponer una cruel dictadura comunista el año 1973, como tampoco,  los que por medios violentos y terroríficos protestaron sin Dios ni ley en contra del Gobierno Militar. Siendo por lo tanto violadores de los DD.HH.

Ética o moralmente quedan absolutamente impedidos de representar y defender los Derechos Humanos, las personas o los familiares de aquellos que pertenecían a organizaciones terroristas de izquierda y extrema izquierda, los mismos que  través de  las armas y los sabotajes pretendieron lograr sus letales objetivos políticos.

Casos  emblemáticos de quienes no tienen autoridad moral para defender los Derechos Humanos, son por ejemplo el Diputado Comunista y Presidente de su Partido, Guillermo Teillier, responsable cuantiosos atentados y del asesinato terrorista de policías, militares y civiles. La ex mirista y Diputada Comunista Carmen Hertz, quien antes del 11 de septiembre del 73, dijo a través de la radio “El Loa de Calama “, debemos tomarnos Codelco por la fuerza  y asesinar  a quien se oponga” y cuyo esposo por el cual se victimiza y se ha enriquecido económicamente, era militante del Partido Comunista, Partido que lo envió a la Unión Soviética, para que se formara como profesor de terroristas y luego a su regreso el mismo  PC lo envió comisionado al norte, para materializar el plan de imponer sangre y fuego la dictadura del proletariado. Información que manejaba sólo el Comando Área Jurisdiccional de Seguridad Interior (CAJSI), de la Guarnición del Ejército en  Santiago, siendo el General Arellano uno de sus mandos y la que utilizó en su Caravana de la Muerte.

Finalmente, es fundamental tener en cuenta que los DD.HH., no son de propiedad moral de un determinado sector político y menos, de aquellos que violaron estos derechos como terroristas, lo que sería una brutal contradicción ética.

 

Dr. Jaime Manuel Ojeda Torrent

PhD.Universidad Libre de Bruselas