DERECHOS HUMANOS
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Un Diputado consecuente y humano:
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“Queremos un pronunciamiento profundo”: Squella presiona por indultos a uniformados a días de un nuevo 18-O
“Yo esperaría el Presidente de la República tenga a la vista”, subrayó el senador.
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14 OCTUBRE 2026

PEDRO RODRIGUEZ
El senador y timonel del Partido Republicano, Arturo Squella, reforzó este miércoles el llamado oficialista a avanzar con indultos presidenciales a uniformados por el estallido social.
A días del séptimo aniversario del periodo de manifestaciones por diferentes demandas sociales, la derecha reactivó su petición para que el Presidente José Antonio Kast entregue dicho beneficio.
En detalle, libertarios está solicitando que Kast haga el gesto justo este 18 de octubre. No solo eso, el diputado del Partido Republicano, Enrique Bassaletti, está buscando retomar una iniciativa que junto a otros parlamentarios del sector (PDG, libertarios, Chile Vamos) ingresó en junio a la Cámara de Diputados para avanzar con la entrega del beneficio, al menos por razones humanitarias.
Al respecto, en diálogo con radio Agricultura, el senador sostuvo que le parecía mala idea estar “apurando a través de la prensa”, pero que esperaría que el Presidente tenga a la vista aplicar esta facultad.
“Por supuesto que a todos quienes vivimos esa época en Chile, que vivimos las consecuencias, de cómo la violencia se tomó a las calles, cómo un grupo de personas, a través de la fuerza, trataba de instalar sus ideas, políticas todas, por supuesto, lo que queremos es un pronunciamiento muy profundo, cuando nuestras policías, haciendo todo lo que tenían a su alcance, terminan más encima privados de libertad. Es realmente de una injusticia enorme”, dijo.
“Y, por 2019 en adelante, cuando se empezaron a generar las condenas, que lo que estaban haciendo los carabineros es cumplir sus funciones y no pueden estar cumpliendo condenas privativas de libertad por esas circunstancias”, continuó.
“En eso, por supuesto que una alternativa es el indulto. Ahora, el indulto particular le corresponde al Presidente. Él ha dicho, y me consta, que están estudiando los casos”, aseguró.
“Yo esperaría el Presidente de la República tenga a la vista”, planteó.
Sobre la inclinación de Evópoli y RN de conmutar penas, subrayó: “Uno puede, efectivamente, a través de un decreto que establece un indulto, conmutar la pena y transformarla en una queda privativa de libertad, en un recinto carcelario, transformarla en un arresto domiciliario total, y eso sí se puede lograr a través del indulto particular. Así que me da la impresión de que está bien enfocado, porque es el propósito que yo también sostendría, en algunos casos, en otros yo creo que lo que corresponde es la libertad total, pero en estricto rigor, en lo técnico, eso es el indulto”.
Por otro lado, Squella también se refirió al nuevo rol que asumirá la exvocera de gobierno, Camila Vallejo, en una organización internacional.
En detalle, la comunista se sumará a la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS) como directora de Ruta Continental, a siete meses de haber finalizado su cargo en el gobierno de Gabriel Boric.
Sobre el punto, el senador sostuvo: “Bien largo el título para justificar la vuelta a la política. Pero, yo creo que es importante que la experiencia que haya tenido ella en su trayectoria, más aún en el ministerio que le tocó asumir en el gobierno pasado, y las inquietudes que tiene en lo público, que son evidentes, por supuesto que las tiene que analizar, y si es que ese es el lugar que le corresponde, o que cree conveniente, le deseamos mucha suerte”.
Pero agregó: “Creo que si se quiere dedicar a la política, fantástico, pero tiene que elegir, digamos, una plataforma en contexto, digamos, de una organización internacional que cuide la manera en que va a participar en la política contingente, porque con los dichos que lo hemos escuchado durante las últimas semanas, da la impresión que está devuelta de lleno en política nacional, más que estar preocupada del desarrollo social a nivel mundial”.
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Otra arremetida oficialista: el proyecto que impulsa Bassaletti (con apoyos desde libertarios a Evópoli) para establecer indultos humanitarios
La iniciativa fue ingresada en junio pasado y plantea que en casos de enfermedad terminal, dependencia severa o mayores de 75 años, los condenados terminen sus penas con “reclusión domiciliaria total”. En el sector buscan activar la moción tras la muerte del exlautarista Juan Aliste Vega.
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13 OCTUBRE 2026
Durante el fin de semana, el fallecimiento del exmiembro del Movimiento Lautaro, Juan Aliste Vega, quien se encontraba condenado por delitos como el asesinato del cabo de Carabineros Luis Moyano, reactivó la presión en sectores del oficialismo para avanzar con los indultos presidenciales.
Dentro de ese grupo, el diputado del Partido Republicano, Enrique Bassaletti, busca retomar una iniciativa que junto a otros parlamentarios del sector ingresó en junio a la Cámara de Diputados para avanzar con la entrega del beneficio, al menos por razones humanitarias.
El proyecto -firmado también por los diputados Tomás Kast (Evópoli), Luis Pardo (RN), Mario Olavarría (UDI), Pier Karlezi (PNL), Gloria Naveillán (PNL), Chiara Barchiesi (republicanos) y Patricio Briones (PDG)- apunta a resolver casos justamente como el de Aliste Vega.
Y es que la situación del exlautarista fallecido por un cáncer volvió a complicar al gobierno del Presidente José Antonio Kast, quien al arribar a La Moneda se comprometió a revisar especialmente la entrega de indultos para los uniformados condenados por hechos en el marco del estallido social.
El proyecto de Bassaletti, eso sí, apunta más allá. Según se plantea en el texto, la iniciativa busca “regular la sustitución excepcional de la modalidad de cumplimiento de penas privativas de libertad por reclusión domiciliaria total respecto de personas condenadas que se encuentren en situaciones calificadas de vulnerabilidad derivadas de enfermedad terminal, dependencia severa o edad avanzada (mayores de 75 años)”.
Para ello, se plantea modificar el artículo 468 del Código Penal y establecer la “sustitución excepcional de la modalidad de cumplimiento de la pena privativa de libertad por razones humanitarias”, beneficio que solamente podría ser entregado por un “juez de garantía que ejerza competencia en el territorio donde la persona condenada cumpla la pena privativa de libertad”.
Eso sí, se plantean algunas condiciones para recibir el beneficio. Entre ellas, para que los mayores de 75 años accedan al indulto deben haber completado al menos un tercio de la pena, mientra que en casos de penas de crimen, al menos la mitad. Esas exigencias, eso sí, no están consideradas para quienes sufran de una enfermedad terminal que sea “irreversible”.
Entre otras condiciones, también debe existir un informe favorable de Gendarmería para la entrega del beneficio.
Al respecto, Bassaletti explicó que “esto está enmarcado dentro de un concepto humanitario y de piedad, que tiene que ver precisamente con personas (…). No tiene nada que ver con poner en tela de juicio el trabajo de los tribunales de Justicia, ni de los veredictos, esa es otra materia (…). Tampoco tiene que ver con los efectos que tiene el indulto o tiene la amnistía”.
En esa línea, recalcó que “”esto es solamente una mirada humanitaria y transversal”.
El proyecto actualmente se encuentra en la comisión de Constitución de la Cámara Baja, sin embargo, hasta al momento no ha iniciado su discusión. Entre los autores de la iniciativa, eso sí, creen que eso podría cambiar tras el caso de Aliste Vega y la presión por avanzar con indultos humanitarios en casos transversales.
Esta, en todo caso, no es la única iniciativa que busca presionar en materia de indultos. A principios de julio la senadora Vanessa Kaiser (PNL), frente a la demora de La Moneda por concretar la entrega del beneficio presidencial, presentó un proyecto que busca otorgar un indulto general a los uniformados y civiles que fueron condenados por hechos registrados durante el estallido social de 2019.
El texto también contó con las firmas de parlamentarios como el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella y el senador de esa colectividad Ignacio Urrutia.
En concreto, la moción de la senadora Kaiser se aleja del tema humanitario y apunta directamente al compromiso que asumió Kast. Según se lee en el texto, establece un artículo único para conceder el indulto a los funcionarios “que, en razón del cumplimiento de sus funciones constitucionales y legales, hubieren participado en acciones, operativos o procedimientos desarrollados a contar del día 18 de octubre de 2019 con motivo de la alteración del orden público”.
Actualmente, ese proyecto se encuentra en la comisión de Constitución del Senado, pero también sin ningún tipo de avances. La semana pasada, el Mandatario fue consultado por el tema en una reunión que sostuvo con la bancada y directiva de los libertarios en Cerro Castillo. En la ocasión, reiteró que evaluaría caso a caso y que no estaba dentro de los planes del gobierno impulsar la iniciativa.
La humanidad está llegando a la izquierda:
Tohá y Aliste: “Debió haberse ido en sus últimas horas a su casa y los condenados por DD.HH. que están agonizando también”

La exministra sostuvo que existen herramientas institucionales para permitir que condenados en estado terminal estén con sus familias.
14 de Octubre de 2026 | 12:00 |
Por Gabriela Valdés, Emol197
La exministra del Interior Carolina Tohá (PPD) planteó la necesidad de mejorar los mecanismos institucionales que permiten que personas condenadas, en estado terminal, puedan pasar sus últimos días junto a sus familias, sin depender de indultos presidenciales ni de las posiciones políticas que sus casos puedan generar. Sus declaraciones se dieron en el podcast Al Pan Pan, de El Mostrador, a propósito de la muerte de Juan Aliste Vega, exintegrante del Movimiento Juvenil Lautaro condenado por el homicidio del cabo de Carabineros Luis Moyano. El exlautarista padecía un cáncer terminal y falleció sin que alcanzara a resolverse su solicitud de indulto.
Había solicitado indulto presidencial: Muere Juan Aliste Vega, condenado por homicidio del cabo Moyano “Hay instrumentos en la institucionalidad para evitar que personas que están cumpliendo penas mueran en la cárcel.
Quisiéramos exigirle a esos instrumentos que operen mejor”, sostuvo Tohá, quien afirmó que “el señor Aliste debió haberse ido en sus últimas horas a su casa”. En esa línea, extendió el planteamiento a condenados por violaciones a los derechos humanos que se encuentren agonizando.
“Y los condenados por derechos humanos que están agonizando también debieran poderse ir a su casa. Sin necesidad de que el presidente intervenga. Sin necesidad de indultarlo por su pena”, señaló.
Para la exsecretaria de Estado, antes de evaluar medidas excepcionales o generales, corresponde esclarecer por qué el mecanismo humanitario existente no funcionó oportunamente en este caso. “Ahí es donde yo pido que se mire qué fue lo que falló. Pero yo no metería a la autoridad política a intervenir en este tipo de cosas, porque es algo que causa mucho, es muy polémico”, afirmó.
El riesgo de politizar los indultos Tohá advirtió que recurrir a la intervención presidencial puede generar controversias y alimentar la percepción de que existen diferencias de trato según la orientación política de los condenados.
En ese sentido, recordó que el caso de Aliste Vega está vinculado a un atentado en el que murieron policías, lo que podría dar pie a interpretaciones sobre eventuales intereses políticos detrás de una medida en su favor.
A su juicio, una situación similar podría producirse con integrantes de Carabineros o de las Fuerzas Armadas condenados por hechos vinculados al estallido social, si alguno de ellos se encontrara en estado terminal y solicitara un indulto. “Yo creo que eso le hace mal al sistema político, porque lo que le hace bien es que seamos humanitarios con todo el mundo, independiente del bando de donde es, y en sus horas finales les demos la oportunidad de estar con su familia y no estar en un recinto penitenciario muriendo”, sostuvo.
NOTICIAS RELACIONADAS Diputada Rodríguez (Rep) e idea de conceder indultos el 18-O: “El Presidente debería haber indultado el 11 de marzo” En vez de “indultos humanitarios”, RN y Evópoli se inclinan por “evaluar” conmutación de penas Por ello, insistió en que estas situaciones deberían resolverse a través de los mecanismos humanitarios que ya contempla la institucionalidad y no mediante indultos presidenciales que puedan terminar enfrentando a distintos sectores políticos. “Y eso yo lo sacaría de los indultos, lo pondría en el sistema que hoy día existe, y si tiene algún efecto, mejorémoslo, corrijámoslo, pero evitemos que nos hacemos indultos por un lado al Aliste, por el otro lado a los acusados del estallido, uno con otro, no”, planteó.
Finalmente, la exministra llamó a extender este criterio a todas las personas privadas de libertad que enfrenten sus últimos días de vida, incluidas aquellas que no cuentan con respaldo político ni visibilidad pública. “Y ante la opinión pública es terrible, porque está lleno de personas que mueren en las cárceles, que son delincuentes comunes, y que no tienen ningún sector político preocupado de poner el caso de ellos arriba de la mesa y la actitud humanitaria debería ser con todos ellos también”, concluyó.
Fuente: Emol.com – https://www.emol.com/noticias/Nacional/2026/10/14/1214098/aliste-vega-indulto-toha.html
Abrir la puerta sin cerrar la memoria

Senador de la República (PS)
Columna de Opinión
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CONTEXTO | Agencia UNO
Crecí con una ausencia que no se borra. A los tres años perdí a mi padre en el 73, fusilado; y crecí junto a mis tres hermanos bajo la misma sombra alargada de esa tragedia. Llevo ese dolor como quien lleva una piedra en el bolsillo: no pesa igual todos los días, pero nunca se va. Lo que digo hoy no nace del olvido ni de la tibieza. Nace desde la herida misma.
Soy socialista por sangre, por cuna y por convicción popular. Vengo de una estirpe forjada en el barro, en la defensa de los postergados, en las calles y en las cocinas donde la gente humilde abre su corazón, no en los salones climatizados del poder. Pero ser socialista jamás significó ser esclavo del rencor.
Mi madre fue una mujer extraordinaria que, teniendo todas las razones del mundo para inculcarnos el odio, nos educó para amar, para trabajar con dignidad y para mirar de frente. No me criaron para la reyerta permanente ni para habitar trincheras estériles donde solo medra la amargura. En mi hogar aprendimos a exigir justicia, verdad, castigo, memoria viva, jamás venganza. La justicia repara; la revancha pudre el alma de un país.
Por eso hoy sostengo, sin titubeos ni pedirle permiso a nadie: Chile no puede fundar su futuro sobre el ensañamiento. Quien está postrado, en fase terminal o devastado por el Alzheimer al extremo de no reconocer su propio nombre, ya no está eludiendo a la justicia de los hombres: está rindiendo cuentas ante un tribunal que ninguno de nosotros preside.
¿Qué gana nuestra patria con retener el cadáver viviente de un anciano tras las rejas? La crueldad no revive a los nuestros, ni le devolverá el aire a mi padre. La compasión hacia quien agoniza no relativiza la atrocidad; engrandece a la sociedad que es capaz de ejercerla.
Y que nadie intente tergiversar esto: no hablo de impunidad. La condición es innegociable: informes médicos independientes, rigurosos, científicos y de solvencia indiscutible, a través de instituciones como el Servicio Médico Legal, para que nadie disfrace el privilegio de derecho humano. Humanidad con estricto rigor; piedad sin trampas.
A los guardianes de la pureza ideológica, a ese sector revanchista que pretende erigirse en tribunal moral y acusar traición, les hablo con la autoridad de quien puso los muertos, hay quienes heredamos el dolor en carne viva, en la orfandad, en el miedo y en la mesa sin pan; y hay otros que llegaron después a tomar prestado un luto ajeno para agitarlo como bandera de conveniencia. Descubrieron que mantener la herida abierta rinde: rinde en las tribunas, rinde en los cargos y rinde para blindar privilegios de casta. Yo no le regalo el sufrimiento de mi familia a quienes viven de que Chile no cicatrice.
Y conozco de sobra esa impostura, porque me tocó vivir otra herida, la de caminar décadas entregando la vida por una causa, forjando triunfos en el territorio con el sudor de la gente común, para luego descubrir que la cúpula de mi propio partido, la que decía ser mi casa, cerraba las puertas por dentro.
En la hora más difícil, cuando se requería lealtad y fraternidad, no encontré un abrazo: encontré la distancia fría y el abandono cobarde de quienes solo invocan la memoria histórica cuando les sirve para conservar el poder, pero te dejan caer sin escrúpulos si estorbas a sus intereses. Hablo libre, precisamente porque no le debo nada a una dirigencia que administra los dolores del pasado con calculadora electoral.
Los hijos y nietos de quienes cometieron crímenes de Estado no tienen por qué pagar las culpas de sus antepasados. Nadie hereda un delito. Desarmar ese ciclo de hostilidad y permitir el duelo en dignidad no es debilidad: es la mayor demostración de fortaleza republicana.
Chile no puede seguir atado a mochilas de plomo ni a cadenas con un ancla profunda que lo hunden en el resentimiento y le impiden zarpar hacia el porvenir. No podemos seguir hipotecando el bienestar social, la libertad, el progreso de las familias trabajadoras y los sueños de las nuevas generaciones por mantener encendido un fuego que solo abriga a los fanáticos de la reyerta.
No renuncio a mi historia, no claudico a mi padre ni a mi vocación de justicia. Es hora de romper esas cadenas, soltar el ancla y abrir la puerta para que Chile camine, de una vez por todas, en paz, libertad y dignidad.
Senador de la República (PS)