Mi “Samiszdat” Contra la Dictadura



Mi “Samiszdat” Contra la Dictadura

Cuando la mayoría de los chilenos me hace cosas terribles yo le hago otra todavía más terrible: escribo un libro. Lo he perpetrado muchas veces.

 

Últimamente, advirtiendo la cantidad de falsedades que, durante casi tres décadas,  han propalado los ininterrumpidos y sucesivos gobiernos del “No” al referirse a la Segunda Revolución Nacional Libertadora que, aparte de salvar a Chile del marxismo totalitario en 1973, cambió la fisonomía socio-económica del mundo entero, al convertirse en testimonio (el primero, según Niall Ferguson) del éxito material de la economía libre y, por añadidura, al obligar a respetar los derechos humanos a los socialismos reales, lo que condujo a su virtual desaparición (pues ningún régimen tal subsiste si reconoce la libre elección de sus ciudadanos) decidí escribir la “Historia de la Revolución Militar Chilena 1973-1990”. El texto quedó gratuitamente a disposición de los lectores de este blog en veintidós sucesivas entregas. También puede bajarse al computador por un módico precio, a través de las firmas de e-books “Patagonia” y “Amazon”. Es que, siendo el lucro un derecho social, no he querido ejercerlo en este caso, por altas razones de interés nacional.

 

Pero está visto que el libro impreso mantiene un encanto especial para una gran masa. Entonces ofrecí la obra a tres casas editoriales no controladas por la izquierda ni por el “No”, pero no manifestaron interés. Entonces lo imprimí a través de mi pequeño sello editorial “El Roble”, el cual había publicado antes otros libros míos políticamente incorrectos que alcanzaron satisfactorio éxito. Y luego contraté la distribución a las librerías con una antigua firma de la plaza que tiene una buena fuerza de ventas.

 

El viernes pasado “El Mercurio” publicó una favorable reseña sobre mi “Historia…”, a raíz de lo cual se desató una ola de pedidos del público cuando todavía el volumen no se había distribuido a librerías. Como consecuencia, recibí en mi celular y mi correo las invectivas de amigos, amigas y amigues que habían ido a comprarlo y no lo encontraron. Finalmente la distribuidora logró abastecer a las librerías.

Algunos compradores vivieron experiencias curiosas, propias del clima imperante bajo la actual dictadura del “No” (que llegó al extremo de destituir al director del Museo Histórico por publicar una frase del principal exponente del “Sí”).

Veamos la situación que relata un joven abogado, para hacer patentes las dificultades que enfrentamos los opositores a la  dictadura. Me escribe:

 

“También quiero comentarle algo que acaba de suceder, minutos atrás. Fui a la Feria Chilena del Libro, en el mall Costanera Center para adquirir una copia de su libro ‘Historia de la Revolución Militar Chilena’. Con gusto lo vi en la vitrina de la librería y entré a buscarlo, pero no lo encontré en ninguna góndola, estante o mesa. Pregunté por el libro a una vendedora y me dijo no le sonaba. El diálogo con la vendedora fue más o menos así:

 

-“Estoy buscando el libro de don Hermógenes Pérez de Arce, ‘Historia de la Revolución Militar Chilena’”- le dije. 

-“No me suena” – me respondió.

-“Pero si está en la vitrina de la librería”- le argumenté.

-“Déjeme ver”-. Se dirigió a la sección de Historia de Chile. 

En ella se encontraba un joven de pelo rapado, trabajador de la librería y, ante el requerimiento del libro, le respondió en tono irónico: ‘Aahh, esa maravilla historiográfica’. El tipo se agachó y metió el brazo hacia el fondo de la repisa inferior y sacó un ejemplar, literalmente escondido dentro de los libros de la sección indicada, se lo entregó a la vendedora y ella me lo pasó.

– “Lo tienen escondido, qué curioso”- les respondí y me llevé el ejemplar a la caja. El tipo me respondió: “Es para que no se los roben, caballero…”

“Se lo hago presente, para que tenga en cuenta la irracional censura imperante, ya sea por decisión de la librería, o bien por la censura impuesta por un joven que trabaja en el mismo lugar. 

Le adjunto la boleta, para darle mayor certeza de mi relato.”

 

En efecto, la dictadura del “No” es severa. Tiene agentes en todas partes. en el gobierno y en la oposición, ambos dominados por el “No”. Pero, reconozco, es menos severa que la dictadura marxista tradicional. Mientras ésta gobernaba la URSS los habitantes de sus distintas nacionalidades utilizaban medios de comunicación clandestinos, ya fueren diarios, revistas o libros, que eran llamados “samiszdats”.

En Chile, hoy, dado que no se tolera al “Sí” (tanto que su exponente más destacado, Augusto Pinochet, ni siquiera puede ser nombrado públicamente sin que se desate la represalia, como se vio en el Museo Histórico) también debemos recurrir a los “samiszdats”. El más reciente mío tiene 644 páginas.

Estoy preparando otro, de la cuarta parte de esa extensión, titulado “El Lucro Como Derecho Social”. Seguramente tampoco encontraré editores, porque el pensamiento dominante execra del lucro, como queda de manifiesto en todas las manifestaciones que formulan tanto el gobierno como la oposición. Así es que repetiré el proceso. Y lo haré, paradójicamente, “sin fines de lucro”, pues los que defendemos el derecho social a tener fines de lucro somos los que menos lucramos en la práctica, en nuestra defensa de la verdadera libertad en nuestra sociedad, hoy tan conculcada por la dictadura del “No”.

 

Hermógenes Pérez de Arce