Política y gobierno:



Política y gobierno:

*¡Afírmense… Chile vuelve a Galopar!*

Por Cristián Labbé Galilea

Hay momentos en que a una sociedad se le debe hablar con franqueza, sin eufemismos, sin populismos ni mentiras a medias, especialmente cuando se viven momentos complejos, porque hay una regla básica, tanto en política como en la vida: “con la verdad no se miente”. Hay circunstancias en que la realidad se puede disfrazar por un tiempo, pero la verdad siempre termina imponiéndose.

Hace tiempo que en la comunidad nacional se instaló “una verdad”: el país iba directo al despeñadero; no era simple crítica, sino la percepción de desgobierno generalizada.

Sobraban las evidencias de malversaciones, despilfarros, corrupción descontrolada, y de un Estado cuyas finanzas mostraban preocupantes señales de agotamiento, sólo por nombrar algunas…

No es mentira, fueron años complejos. Se trastocaron los principios republicanos, y se fue instalando una sensación de incertidumbre que terminó afectando la vida de millones de ciudadanos. El país, poco a poco, fue quedando a la deriva.

Corregir el rumbo no sería una tarea fácil. El Presidente Kast fue elegido para “el control de la avería”, y estaba consciente de que, para “un gobierno de emergencia”, no hay atajos ni soluciones mágicas, tenía que actuar con decisión, convicción y coraje.

La misión en sí era compleja y, para hacerla aún más difícil, apareció un factor externo que ha colocado la economía nacional en duros aprietos: la crisis en Medio Oriente obligando al Presidente a adoptar medidas drásticas referidas al precio de los combustibles.

Las críticas no tardaron en aparecer, incluso de su propio sector. En clara demostración de que no hemos aprendido nada, ahora cuando tenemos un Presidente que pone, por sobre cualquier otra consideración, el bien superior del país, y no cae en la tentación del populismo y de lo políticamente correcto… nos quejamos.

¿No queríamos un Presidente honesto, con pantalones, serio, que tome las decisiones correctas y no la de los votos…?

Quizá olvidó, mi ilustrado parroquiano, que esta compleja situación internacional se ha visto agravada porque el gobierno del Presidente Kast recibió las arcas fiscales prácticamente vacías. En una realidad así, el margen de maniobra era demasiado estrecho, y la decisión debía responder a la necesidad de enfrentar, con responsabilidad, un escenario internacional adverso, y una fragilidad interna heredada que limitaba cualquier otra alternativa.

¡Presidente!… así lo quiere ver Chile y el mundo, tomando decisiones claras y firmes. ¡Bravo Presidente!, también fue acertada su decisión de no respaldar la candidatura de la Señora Bachelet a la ONU. Para muchos, por inviable, pero para esta modesta pluma… por ser una inmerecida postulación.

Una reflexión final… El país está pidiendo “a gritos” decisiones firmes de sus autoridades, pero para que ello ocurra no caben ambigüedades ni criticas ligeras. Si queremos lograr los cambios necesarios para recuperar el rumbo que ha marcado nuestra historia, existe un solo compromiso, el de apoyar a nuestro gobierno con decisión y firmeza, sin tibiezas.

Están todos advertidos: “Afírmense… que Chile vuelve a galopar”.

 

LAS VERDADES HAY QUE DECIRLAS: