¿Por qué en el Ejército de Chile se jura a la bandera?



¿Por qué en el Ejército de Chile se jura a la bandera?

La tradición de jurar en un acto público y solemne viene de tiempos remotos. Consiste en un ritual practicado principalmente por monarcas y autoridades, a fin de asegurar el cumplimiento de sus deberes políticos respecto del pueblo, cuyo gobierno y protección se les confía al momento de recibir determinada dignidad.

En Chile, los militares juran ante la bandera cada 9 de julio en todas las guarniciones del país. En ese contexto, quisiera compartir algunas reflexiones sobre el significado del compromiso que contraerán los oficiales, clases y soldados de la Institución en este día. Hace 135 años, en el poblado de La Concepción, afloraron en los “77 chacabucanos”, liderados por el capitán Ignacio José Carrera Pinto, los atributos y sentimientos más nobles que un ser humano puede ofrendar en momentos de aflicción y apremio. La valentía, el sentido del cumplimiento del deber, el honor y el amor por Chile colmaron sus almas y espíritus para no claudicar frente a un desenlace fatal que era claramente predecible.

Es así como el joven subteniente Luis Cruz Martínez, de escasos 16 años, junto a sus cuatro últimos hombres y sin munición, resistió hasta el final y ante los ofrecimientos de sus adversarios que le gritaban: “¡Subteniente Cruz, ríndase, no tiene para qué morir!”. Lejos de claudicar en sus convicciones, respondió con carácter firme la célebre frase que da vida a la auténtica vocación militar de servicio: ¡Los chilenos no se rinden jamás!… por esto y por ellos, los militares chilenos juramos a la bandera.

Resulta altamente gratificante constatar las múltiples y variadas demostraciones de patriotismo de distintos actores de la sociedad y chilenos anónimos, que en nuestro día a día siguen contribuyendo esforzadamente en las diversas áreas del quehacer nacional. Por su parte, los militares, fieles al rol que la Constitución y las leyes les asignan, irradian aquella disposición incondicional para dar la vida por Chile ante circunstancias y escenarios límites.

Al momento de jurar, el joven militar empeña su palabra e integridad moral para el resto de la vida. El vocablo “compromiso” nos remite precisamente a aquella palabra dada que nos impone hacernos cargo de una obligación contraída voluntariamente; por esa razón, la Ordenanza General del Ejército sitúa al Compromiso Básico con la Profesión Militar como uno de sus rasgos característicos y distintivos, que se ve expresado en la declamación misma de esta trascendental manifestación, y que al quedar sellado frente a sus connacionales lo transforma en un auténtico acto de honor que no es posible desconocer sin que se pierda la integridad moral frente a Dios, la Patria y la ciudadanía.

En consecuencia, y una vez concluidas las ceremonias que a lo largo del país oficializarán esta expresión de entrega sublime, Chile dispondrá de una renovada generación capaz de garantizar la protección de su población, la preservación del territorio nacional y el resguardo de nuestra soberanía.

En el año en que conmemoramos el bicentenario de la bandera chilena, aquella que la Constitución Política de la República reconoce como uno de nuestros emblemas y a la que todos debemos honrar y respetar, hago llegar mi reconocimiento a los 14.297 jóvenes que, posponiendo muchos de sus legítimos intereses, han decidido servir y entregar su aporte para construir un país como el que todos nos merecemos: Un Chile cada vez mejor. ¡Qué duda cabe de que estamos frente a una muy buena noticia para todos!

Humberto Oviedo Arriagada
General de Ejército
Comandante en Jefe