Reeducación de verdad
Reeducación de verdad
En este caso, re-educarlos significa DECIR LA VERDAD, sobre como el Gobierno Militar recuperó a Chile de una decadencia previa de 45 años, nos salvó del comunismo, nos salvó del terrorismo, de los grupos armados, acabó con la desnutrición, bajo como nunca la pobreza, transformó Chile internamente y nos lanzó a un rápido crecimiento y desarrollo.
Pese a dos crisis mundiales externas, el país salió adelante antes que otros países y, relanzó sus inversiones y su crecimiento, tras lo cual organizó el país para la vuelta a la democracia. Para ello le pidió a los mejores CONSTITUCIONALISTAS de Chile que colaboraran a perfeccionar una nueva Constitución, que nos permitiera volver ordenadamente a la democracia.
El plebiscito de 1980 consultó al pueblo si aceptaba esta Constitución y si el gobierno militar podía seguir otros 8 años, tras lo cual se haría otro plebiscito. El gobierno militar tuvo un 67% de apoyo (que más democrático que eso), lo que le permitió gobernar hasta 1988, tras lo cual hizo un plebiscito que perdió, llamó a elecciones presidenciales que su candidato también perdió y, pese a ello, lo aceptó y entregó ordenadamente el poder de un país en pleno crecimiento, a su sucesor.
Es una historia de éxito, es una historia donde los MILITARES RECUPERAN la democracia, no los civiles de la oposición, que no tenían el poder para ello.
El sistema económico se mantuvo, pese a toda la demagogia previa en su contra, lo que le permitió al país seguir creciendo hasta el 2006, aunque a una tasa debilitada, por todos los pequeños cambios que empantanaron gradualmente ese desarrollo acelerado que antes se llevaba. Gracias al orden y a este sistema desarrollado en el gobierno militar, Chile llagó a ser el PAÍS MÁS DESARROLLADO de Iberoamérica, después que bordeaba el 81% de pobreza, con 20 % de extrema pobreza, en 1973.
Y respecto al relato pre-fabricado de los derechos humanos, NADIE PROTEGIÓ MÁS LOS DERECHOS HUMANOS que ese gobierno militar. De hecho sacó a 3 millones de niños de morir de desnutrición y a 5 millones de quedar con secuelas de por vida que, aunque no murieran, hubieran quedado mental y físicamente deteriorados, de no ser por los programas del gobierno de las FFAA para acabar con el 100% de la desnutrición en Chile, hazaña que jamás ningún otro gobierno anterior logró en el siglo XX.
Y respecto a los métodos antiterroristas, no fueron para violar derechos humanos, fueron para proteger los derechos humanos de todos los chilenos, salvando a Chile de esa gran violación masiva de derechos humanos, que significa el comunismo. Los métodos fueron los aprendidos por Estados Unidos en Corea, Vietnam, Laos y Camboya, así como por el terrorismo europeo y del Medio Oriente, que practicó por décadas la URSS y Cuba, entre otros. Se trajeron a Chile por profesionales que sacaron premios en esos cursos en Estados Unidos y en la Escuela de Las Américas, en Panamá. Usaron los mismos métodos antiterroristas que aún hoy usan TODOS los países Occidentales, así como el resto del mundo.
Solo que en Chile no murieron 474.000 muertos como en Colombia durante 50 años, no 70.000 como en Perú solo en su guerra contra Sendero Luminoso, sin considerar los otros 20.000 mueros de su guerra contra Tupaca Amaru y sus derivados. Ese terrorismo aún sigue en Perú, así como en Colombia, pese a todos los acuerdos de paz. Si se analizan las muertes en la guerra panamericana contra el terrorismo, NINGÚN PAÍS tiene proporcionalmente MENOS MUERTES que Chile.
Por lo tanto el relato que vincula al gobierno militar con la violación de los derechos humanos es solo eso, un relato cuidadosamente inventado, en este caso absolutamente falso.
Esto demuestra lo efectivos que fueron los agentes del Estado que fueron ordenados a actuar en contra de los grupos armados, arriesgando su vida para ello. Muchos murieron, muchos quedaron heridos, varios mutilados de por vida y, los que sobrevivieron a todos los riesgos, han sido absurdamente perseguidos varias décadas después de los hechos, violándose para ello TODAS LAS LEYES vigentes, que de aplicarse, JAMAS hubieran permitido encarcelar a NINGUNO.
Esa es la VERDAD, la misma que debemos asegurar que todos los chilenos sepan y que también tomen plena conciencia de ella