ABOGADO DE CONDENADO POR DDHH QUE MURIÓ ENGRILLADO: “ES UNA CRUELDAD HUMANA ILIMITADA”



ABOGADO DE CONDENADO POR DDHH QUE MURIÓ ENGRILLADO: “ES UNA CRUELDAD HUMANA ILIMITADA”

Marzo 1, 2017

 “Las condiciones en las que murió el suboficial Muñoz dan cuenta de una crueldad humana ilimitada”, dice Raúl Meza, abogado del propio Gustavo Muñoz. Meza asegura que murió engrillado, y que “la ley de establecimientos carcelarios señala que a todo reo preso deber dársele un trato digno sin discriminaciones ni violencia física o psicológica”, por lo que se querellarán contra Gendarmería.

Producto de un cáncer terminal murió la tarde de ayer el ex carabinero Gustavo Muñoz Albornoz. Según declaró su abogado, Raúl Meza, este murió engrillado a su cama, lo que va contra lo establecido en la ley de establecimientos carcelarios, y contradiciendo de paso lo dicho desde la Dirección Regional Metropolitana de Gendarmería.

El ex suboficial Gustavo Muñoz se encontraba cumpliendo una condena de 10 años y un día por los delitos de homicidio calificado y secuestro por hechos ocurridos en Osorno en 1973.

“Las condiciones en las que murió el suboficial Muñoz dan cuenta de una crueldad humana ilimitada hacia un enfermo terminal que se le negó el derecho a morir con dignidad y a la indulgencia presidencial “, dijo Meza a El Demócrata sobre la muerte del ex uniformado. Agregó además que murió “engrillado en el Hospital Dipreca, esperando el indulto presidencial”.

En 2015 se había pedido el indulto presidencial a Michelle Bachelet, el cual lo negó. Por eso, se solicitó nuevamente debido al delicado estado de salud. Murió esperando.

Y es que Gustavo Muñoz, quien se encontraba cumpliendo una condena de 10 años y un día por los delitos de homicidio calificado y secuestro por hechos ocurridos en Osorno en 1973, y debido a su delicada situación de salud, se encontraba, desde diciembre del año pasado, esperando un indulto presidencial para el cual esgrimió razones humanitarias. Este lo pidió junto a otros cuatro reclusos, que aún esperan una respuesta de la Presidente Michelle Bachelet.

“Los internos enfermos terminales en Punta Peuco no cuentan con las condiciones ni los medios ni personal profesional para tener una adecuada y digna atención como pacientes terminales”, agrega Meza, “por lo que corresponde que se les concedan los beneficios carcelarios para cumplir sus condenas en sus domicilios o en centros médicos adecuados”, agregó Meza.

LEY DE ESTABLECIMIENTOS CARCELARIOS

Consultado sobre si las condiciones en las que murió se condicen con las establecidas en la ley de establecimientos carcelarios, Mesa dijo a El Demócrata que dicha ley  “señala que a todo reo preso debe dársele un trato digno sin discriminaciones ni violencia física o psicológica durante el cumplimiento de su condena, aún más tratándose de un interno en la condición de enfermo terminal. Además esta ley de derechos del paciente establece que debe ser respetada al interior de los penales y los hospitales institucionales”.

LA FOTO QUE PROBARÍA SU CONDICIÓN AL MORIR

“Será la prueba principal de nuestra querella”, responde Meza al ser consultado sobre la veracidad de la foto que está circulando en redes sociales, además de agregar que cuentan con “testigos presenciales de ese engrillamiento”.

En horas de la tarde, y según aseguró la Dirección Regional Metropolitana de Gendarmería, “el interno, condenado por homicidio y secuestro calificado, no estaba engrillado al momento de su deceso. Esto puede ser corroborado con el mismo centro asistencial, lo que desmiente versiones y material fotográfico que ha circulado en las últimas horas”.

Sin embargo Raúl Meza asegura que “la foto es real y fue tomada por un familiar en el Hospital Dipreca”.

Por último, Meza asegura que van  a querellarse “por el delito de lesa humanidad, por tratos crueles, inhumanos y degradantes en contra de Gendarmería por haber muerto engrillado”, y que “la familia ha decidido demandar civilmente a Bachelet por el daño moral que significó la tardanza inexcusable de pronunciarse sobre la petición de indulto particular de Gustavo Muñoz”.

 

MATÍAS BRAHM