Coronel (R) Christian Slater: «No me extrañaría que Punta Peuco sea recordado como un lugar de exterminio»
Coronel (R) Christian Slater: «No me extrañaría que Punta Peuco sea recordado como un lugar de exterminio»
Los militares en retiro estaban molestos con Sebastián Piñera, ya que se sintieron abandonados por el mandatario durante su primer período de gobierno y esto se lo hicieron saber durante las elecciones entregándoles su voto a José Antonio Kast.
Sin embargo, para la segunda vuelta presidencial hubo un acercamiento y tras reunirse con Andrés Chadwick, futuro ministro del Interior, acordaron apoyar a Piñera.
Sin ir más lejos, Hernán Larraín, quién asumirá como ministro de Justicia descartó el cierre del penal donde se encuentran los militares condenados por violación a los derechos humanos.
Christian Slater Coronel (R) del Ejército conversó con EL MURO y dijo que espera este 11 de marzo Sebastián Piñera se comprometa públicamente a no cerrar Punta Peuco.
¿Qué expectativas tiene en materia de Derechos Humanos para el gobierno de Sebastián Piñera?
Tengo las mismas expectativas que podría tener el ex Juez Juan Guzmán Tapia. Me refiero al Juez que nunca condenó a un subalterno donde, en esa época -en “Tiempo de Guerra”- no existía ninguna otra Ley para un joven oficial o suboficial.
Muchos de ellos obedecieron órdenes bajo el imperio de la estricta disciplina militar y el “miedo insuperable”. Esto último, un concepto jurídico, donde el Código Penal los exime de responsabilidad por haber actuado “violentado por una fuerza irresistible o impulsado por un miedo insuperable”. Miedo a ser fusilados en el mismo lugar por incumplimiento de una orden de un superior, en tiempo de guerra o miedo a ser sometido a un Consejo de Guerra y su posterior fusilamiento.
Para el ex Juez Guzmán, la verdad y la justicia eran indispensables, pero asegurándose la condena de los verdaderos culpables, no de los inocentes. No de quienes recibieron órdenes. Él también pensaba -así lo manifiesta en una entrevista en “Le Monde Diplomatique”- que la función del juez es trascendental e imparcial evitando la tentación de resolver conforme a la conveniencia política del momento.
Esas son mis expectativas. Que se revisen las condenas y las persecuciones a oficiales y suboficiales que, en esa época eran subalternos y que hoy son perseguidos, principalmente, por el Partido Comunista, en un afán sólo de venganza y muy alejados de la verdadera justicia.
Lo mínimo es que se aplique la ley y termine el doble standard. Al menos es vital que el debido proceso se reinstale. Procesar por meras presunciones, condenar sin pruebas, juzgar casi 45 años después sin ponderar el contexto de esa época constituye una aberración jurídica y ética. Es tiempo ya que el poder judicial rectifique su actuar. Además, políticamente, izquierda y derecha se coludieron para dejar libres y amnistiar a todos, incluso con delitos de sangre en democracia. Sin embargo, han sido instigadores de cobrar cuentas solo a militares, incluso a grados subalternos y jóvenes oficiales y suboficiales que nada tuvieron que ver y su sólo pecado fue estar allí donde otros eran los que decidían y actuaban.
Es tiempo ya que los militares dejen de ser los culpables de una crisis que ellos no provocaron donde fueron otros los que encendieron el odio o llamaron a las Fuerzas Armadas y Carabineros a actuar.
¿Confía en la palabra de Piñera de no cerrar Punta Peuco?
Piñera, hasta ahora, es un presidente electo. Me gustaría escuchar de él, como Presidente de Chile, la ratificación de su compromiso que sólo a través de terceros, nos hemos enterado de que no está dispuesto a cerrar Punta Peuco.
Yo a él nunca le he escuchado comprometer su palabra de que no cerrará Punta Peuco. Es algo que me gustaría escuchar a partir del 11 de marzo y tengo la esperanza de que así sea. Se ha entendido que Punta Peuco es un penal y como tal nada justifica cerrarlo salvo el odio e ideología.
¿Qué le parece la idea que surgió durante su campaña de degradar a militares en retiro condenados por violación a los derechos humanos?
Un grave error. Esos mismos militares tuvieron en la mayor parte de su carrera roles destacados por ejemplo en las fechas que gracias a ellos y sus compañeros de armas fueron vitales para evitar una guerra con Argentina y disuadir al Perú en su idea de conquistar parte del norte de Chile.
Además, restablecida la democracia todos ellos cumplieron lo que en tiempos normales se exige a las Fuerzas Armadas. Por último, hoy ninguno de ellos es un peligro para la sociedad, a diferencia de combatientes de izquierda que indultados o escapados de las cárceles siguen en la vía armada y con apoyo de dictaduras o de organismos internacionales o países donde saben que operan redes internacionales muy activas.
Primero asegurémonos de saber quienes son los verdaderos culpables y después veamos si actos tan vengativos son necesarios para la reconciliación nacional.
¿Cuál es la situación de los militares condenados que padecen enfermedades terminales?
Gravísima, injusta, arbitraria, inhumana y contraria a toda norma de carácter jurídico, ético o político de países democráticos y con gobernantes rectos.
Están condenados sin ningún tipo de derechos. En Punta Peuco hay ex uniformados que no saben ni como se llaman. Deben ser asistidos por sus propios compañeros. Sus familias son las que sufren la verdadera tortura del Estado, no el detenido. Eso es una aberración y un incumplimiento de todos los tratados sobre Derechos Humanos que ha firmado el Estado de Chile.
No me extrañaría que en unos años más Punta Peuco sea recordado como un sitio de exterminio. Un lugar para hacer sufrir a las familias de los detenidos. ¿Se imagina usted cómo verán este sitio los hijos y nietos de esos detenidos?. Peor aún, cuando el tiempo, posiblemente, nos ratifique las dudas que tenemos sobre la calidad de las pruebas que permitieron la condena de algunos ex uniformados.
¿Qué opina de la iniciativa firmada por Bachelet para terminar con el indulto presidencial para condenados por violación a los derechos humanos?
Creo que no era el momento. Tuvo 4 años para presentar esa iniciativa. Todas estas cosas a último momento nunca huelen bien. Es un tema complicado y que tiene que ver con la vida y la muerte de personas. De su libertad, beneficios carcelarios, rebaja de condenas y otros temas similares. Detrás de estos detenidos también hay familias y hay esperanzas. Jugar con ellos no me parece adecuado.
Algunos dicen que en el resto del mundo estos “indultos presidenciales” no existen. Entonces pongamos a la altura del resto del mundo y dejemos también salir de Punta Peuco a los ancianos y a los enfermos terminales. También muchos se olvidan de los terroristas y asesinos indultados en nuestro país. Yo me acuerdo al menos del Gobierno de Allende para adelante. Muchos fueron indultados.
Si es que alguna vez se llega a aprobar, espero que no sea retroactiva.
¿Está de acuerdo con que los beneficios carcelarios a enfermos terminales se extiendan a militares que entreguen información a la justicia y muestren arrepentimiento?
Es que eso es algo que nunca va a suceder. No me puedo imaginar a un condenado por temas de Derechos Humanos que se guarde información. Tendrían que empezar a inventar situaciones y otros tendrían que arrepentirse de actos que nunca cometieron.
No me cabe duda de que hay culpables y que hay confesos, pero no sé si las penas o los castigos fueron o son justos. Por otro lado, para ex uniformados, los beneficios carcelarios a enfermos terminales no existen. ¿Usted conoce alguno? Sólo he visto ancianos muriéndose esposados a sus camarotes.
Los beneficios carcelarios son un derecho que debe ser entregado como se le otorga a cualquiera que cumple una condena. Nuevamente exigencias especiales solo para un tipo de personas, lo que es una nueva arbitrariedad e injusticia.
Carola Oyarce/El Muro