Derechos Humanos



Derechos Humanos

ARRESTADOS

(aboga por los encarcelados de FFAA y Carabineros).
Diario Financiero, 7 de marzo de 2025.

Por el PADRE RAÚL HASBUN.

Nuestra Constitución “asegura a todas las personas, que nadie puede ser arrestado o detenido, sujeto a prisión preventiva o preso, sino en su casa, o en lugares públicos destinados a este objeto”. La Corte Suprema autorizó, semanas atrás, que mujeres condenadas cumplan sus penas en arresto domiciliario total: cuando la mujer tiene al menos 65 años; o padece una enfermedad grave, o incurable; o tiene una incapacidad física permanente, que afecte su capacidad de desplazamiento; o cuando es madre gestante. Este derecho es materia de un recurso de amparo. El tribunal puede autorizar que la mujer condenada salga de su domicilio para recibir tratamiento médico. Si la condenada incumple su arresto domiciliario total, el tribunal “puede” revocar la sustitución de su pena. Y si el incumplimiento es grave, o reiterado, el tribunal “debe” revocar la sustitución de la pena.

La Hermana Nelly León, que lleva décadas acompañando a las internas del Centro Penitenciario San Joaquín, escribió una carta que El Mercurio publicó, titulada “Amor y Misericordia”: calificando como “histórico” este dictamen de la Corte Suprema, y afirmando que “la venganza no mejora la convivencia humana”. Y clamó, a las autoridades judiciales y al Presidente de Chile con su facultad de indultar: “saquen de las prisiones, hacia sus casas, a aquellos adultos mayores y enfermos, cualesquiera que sean los delitos cometidos, cuando ya no representan un peligro para la sociedad: la Humanidad debe tener misericordia con ellos”.
Monseñor Cristián Contreras, Obispo de Melipilla, hizo suyo este llamado a la misericordia, que perfecciona a la justicia. Y evocó que, hace 30 años, El Mercurio informó que Erick Honecker, condenado como constructor del Muro de Berlín, causante de tantas muertes de quienes ansiaban libertad, fue liberado por el Tribunal Constitucional de Berlín, “debido a su delicada salud y ancianidad”. Y el Presidente Aylwin autorizó, “por razones humanitarias”, que ingresara a Chile, donde vivió y murió a sus 81 años. Hortensia Bussi, viuda de Salvador Allende, dio a la viuda de Honecker sus condolencias, agregando que “su único consuelo, es que murió rodeado de sus familiares, y que lo libramos de la cárcel”.

El mundo militar y policial ha sido juzgado y condenado, mediante procesos en que el investigador es también el juez: frecuentemente mediante simples presunciones. Y aplicando leyes inexistentes cuando ocurrieron los hechos presuntamente delictivos : aberración jurídica. Encarcelados, por años infinitos, en cárceles especiales, muchos de ellos son ancianos, gravemente enfermos; o han perdido su memoria y capacidad de desplazamiento. Difícilmente pueda afirmarse que todavía representan “un peligro para la sociedad”. El llamado de la Hermana Nelly, y el consuelo de Hortensia Bussi: “morir rodeados de sus familiares, y no en la cárcel”), les son enteramente aplicables.

La paz que anhelamos, fundada en la justicia, se perfecciona con misericordia. Cristo lo enseñó muriendo en la Cruz.

 

Pena, frustración, indignación

Por Christian Slater Escanilla. Señor Director: Cuando apenas -por las Redes Sociales- terminábamos de leer la dramática carta de un General de Ejército (un líder para muchos),  que nos recordaba la impotencia, la desesperación, la frustración y la indignación…

6 marzo, 2025

Señor Director:

Cuando apenas -por las Redes Sociales- terminábamos de leer la dramática carta de un General de Ejército (un líder para muchos),  que nos recordaba la impotencia, la desesperación, la frustración y la indignación de lo que está ocurriendo con nuestros camaradas en retiro y servicio activo, como si fuera la reacción de un candidato presidencial que escucha ese clamor, nos enteramos de que José Antonio Kast irrumpe con una frase que es un escudo, un grito de dignidad y un mensaje directo a la historia:

«Vengan por mí, pero no por nuestros Carabineros, ni por nuestras Fuerzas Armadas, ni nuestros Gendarmes. No toquen a quienes defienden a Chile con honor.»

Este compromiso no es un mero discurso político; es la línea divisoria entre la tibieza y el coraje, entre los que evaden y los que enfrentan, entre los que callan y los que dicen la verdad. En un Chile donde el crimen se ha apoderado de las calles, donde la impunidad se pasea de la mano con el abandono institucional, y donde el uniforme se ha convertido en un blanco de persecución política, Kast es el único que ha asumido la responsabilidad de decir lo que tantos piensan, pero pocos se atreven a pronunciar.

Mientras otros se esconden en cálculos electorales y evitan compromisos reales, él marca una diferencia fundamental. No hay medias tintas, no hay eufemismos, no hay complacencias. Hay una verdad incuestionable: si Chile quiere recuperar su seguridad, su orden y su dignidad, debe empezar por respaldar a quienes han jurado defenderlo, y eso solo se logra con un liderazgo que no tenga miedo de decir: Chile, siempre primero.

Por Christian Slater Escanilla, Coronel (R) del Ejército de Chile. 

 1 comentario

  1. Christian Slater Escanilladice:

6 marzo, 2025 en 15:15

Señor Director:

Dejo aquí el link de la Carta del General de Ejército, que con dramática expresión, nos recuerda la impotencia, la desesperación, la frustración y la indignación de lo que está ocurriendo con nuestros camaradas en retiro y servicio activo:
https://infogate.cl/2025/03/opinion-impotencia/