POLÍTICA Y GOBIERNO:



POLÍTICA Y GOBIERNO:

Veamos:

CHILE PARALELOS

 

¿Quién le pondrá el cascabel al gato?

    Saliéndose de la norma, Toribio, no puede sustraerse a un comentario sobre el Negro Piñera. Si bien, no compartía de su estilo, no puede dejar de reconocer que el negro era simpático, como todos los raja-diablos. Lo pasó chancho toda su vida; fue capaz de unir a todos los chilenos o a casi todos, lo que hasta la fecha no ha logrado ningún político. Fue como cuando juega la “roja” y gana. Y con el debido respeto, mucho más simpático que su hermano y un funeral creo, incluso más multitudinario. ¡Descansa de una vez, y en paz, “papito papurri”! Y continuando con la farándula, contrariando sus hábitos y gracias a que toda la TV solo hablaba del Festival de Viña del Mar, Toribio cree que lo mejor fue Miriam, “la única” -escribo esto porque mi señora no lee mis columnas-el grupo Morat y la señora de Marc-Anthony. ¡Plop! Los comediantes una lata -un festín de gaviotas inmerecidas- extrañando a los viejos tercios y no tan viejos. Por su parte, la alcaldesa Ripamonti, con un show propio, luciendo vestidos de alta costura, seguramente pagados por los contribuyentes de Viña. Ojalá, que ahora se preocupe de la seguridad de su comuna; del Terminal de buses, que es un asco y con el ascensor malo más de un año, con grave riesgo para las personas con movilidad reducida, escala oscura y sucia; y en especial a las más de 1500 familias que perdieron sus hogares con los pasados incendios, a quienes tiene abandonados según sus denuncias.

    Al otro “coté” nada parece permear la anomia de quienes “más pronto que tarde” tendrán que resolver sobre el futuro de Chile. El ministro de Hacienda continúa sus malabares pretendiendo engañar a los chilenos, camuflando el déficit fiscal con los 1500 millones de dólares rapiñados a la CORFO; y pese a que todos piden la cabeza de la directora del Presupuesto, que no le ha achuntado a los ingresos ni a los gastos, para el Super Mario Bros es la mejor que ha tenido el ministerio, incluso superior a él. …no comment. En el gobierno, el mandatario preocupado al parecer solo de su futuro hijo, porque no se le ha visto ni en pintura, ni siquiera repartiendo basura, aunque el país se cae a pedazos. La telenovela de la candidatura a presidente comienza a tomar color con la renuncia de Carolina Tohá y la no postulación de la “gordi” -hasta el momento, y en buena hora- El resto de la izquierda esperando la decisión del PS, y del F.A., porque el procesado por corrupción, el exalcalde Jadue del PC irá de todos modos. Caso contrario, desde su arresto domiciliarioha declarado“aquí lo que falta es que el pueblo se vuelva a levantar…Cuando el Estado de Derecho no da respuestalos pueblos soberanos tienen todo el derecho a cambiar ese Estado de Derecho y pasar sobre él”Esta pluma recuerda que ese era el lema del PS en 1967 y sabemos por qué devino el 11 de septiembre…y ojo, con el nuevo ministro de Interior. Tiene su yayita con el ex alcalde San Ramón, exonerado de su cargo por su relación con narcos. ¿Y no fue a él que se le encontró en el auto $1 millón en billetitos en tiempos pasados?

    En el Congreso a los señores parlamentarios no les bastó los más de 10 años que tuvieron para legislar sobre las pensiones, y en un par de días y apurados para salir a vacaciones, dieron a luz a un feto deforme, que afectará a las futuras generaciones. Y ahora para colmo, pese a los más graves problemas de seguridad que ha tenido Chile, aprueban unas Reglas de Uso de la Fuerza, que de ninguna manera darán seguridad en su cometido a las FF.AA. y a las policías en el control del orden público. Mientras persista que, ante eventuales delitos cometidos por sus miembros en el cumplimiento de sus actividades, sean juzgados por la justicia ordinaria y no por el CJM, su personal será víctima -como en la actualidad- de jueces y fiscales ideologizados. En consecuencia, los delincuentes seguirán en su agosto, los chilenos estando a merced de criminales y los funcionarios arriesgando sus carreras, sufriendo la cárcel y rascándose con sus propias uñas. Por si fuera poco, no ha bastado el escándalo de parlamentarios procesados: 4 por corrupción y 3 por delitos sexuales; súmese ahora otros 18, entre senadores y diputados que mantienen deudas impagas por TAG, uno hasta por $24 millones. Y eso que son los mejores pagados del mundo, lo que demuestra que cualquier tipejo de mala clase puede llegar a ese cargo.  Y “attenti al lupo”, que se vienen acusaciones contra Karol Cariola y Joaquín Lavín.

    Pero los caciques porfiados de la derecha creen que la carrera está corrida. No se requiere ser un analista político para apreciar que es una brutalidad continuar atacándose mutuamente, son como “duros de matar”. Es cuestión de sentido común. Toribio, si bien tiene claro por quien votaría y por quien no, espera por el bien de Chile, aunque por el momento no parezca posible, que los tres candidatos vayan a una primaria y acuerden apoyarse mutuamente en una eventual segunda vuelta, para luego hacer un proyecto común de gobierno. Caso contrario volveremos a fs.0 y nuevamente el péndulo en la siguiente. No están los tiempos para seguir dándose gustitos personales y se requiere un congreso con mayorías. Chile no aguanta más un gobierno democrático per se.

Fernando Hormazábal Díaz

General de Brigada (R)

 

 

Apagón y geopolítica: dos caras de la misma moneda

Por : Jorge Gatica Bórquez Investigador y Docente de ANEPE

Para evitar situaciones como el apagón y otras anomalías, resulta imperativo mirar nuestro país desde la geopolítica, identificando aquellos elementos de nuestra geografía que constituyen fuentes de poder nacional, pero también los que son riesgos y eventuales amenazas.

Angustiosas horas vivimos los chilenos durante la tarde y noche del martes recién pasado. Un país con el nivel de desarrollo que Chile ha alcanzado, sin duda se hace dependiente de la energía. Un evento disruptivo como este, en cosa de minutos, tiene el potencial para modificar brutalmente los planes y la vida de todos (incluso de aquellos muy pocos que no sufrieron el corte de energía eléctrica), haciéndonos sentir la angustia de la incertidumbre.

En palabras de Michele Wucker, se nos apareció un “rinoceronte gris”; es decir, una situación de crisis alcanzada que, habiéndola vislumbrado, no se hizo lo necesario para evitarla o, aun manifestada, revertirla a la brevedad. A ninguna persona con una mediana conciencia social se le puede escapar que el Metro, los medios de comunicación social masivos y personales, los bancos, los supermercados, los electrodomésticos y los ascensores, por nombrar solo algunos de los múltiples ingenios que nos acompañan en la vida diaria, son absolutamente dependientes de la energía eléctrica. Y, claro, esto no es reciente; ya Chile lleva varias décadas vanagloriándose de su nivel de desarrollo.

Sin embargo, vale preguntarse si el apagón es la enfermedad o más bien un síntoma de una anomalía mayor. Me atrevo a plantear que el problema de fondo que subyace en nuestro país es lo que ya he manifestado en columnas anteriores en este mismo medio (“Acerca de la anticipación estratégica y la crisis del virus sincicial” y “¿Hasta cuándo caminamos mirándonos la punta de los zapatos?”). Pero en esta ocasión es útil sumar un concepto más. A la carencia de anticipación estratégica, es evidente que se suma la falta de noción de geopolítica.

En efecto, en Chile se ha dejado de cultivar la geopolítica, excepto en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (Anepe), en las academias de las FF.AA. y de Orden, además de algunas escasas entidades puntuales. Bien sabido es que la geopolítica entró en descrédito después de ser (falsamente) acusada de sustentar ideas chauvinistas de gobiernos totalitarios que, bajo lógicas geopolíticas distorsionadas, provocaron guerras mundiales.

Por otra parte, el uso abusivo del término lo ha trasformado en un concepto vacío, que se ha convertido, erradamente, en un sinónimo de otros fenómenos, tales como las rivalidades por el poder político o el conflicto entre Estados por la obtención de recursos naturales. La geopolítica tampoco es la manifestación del enfoque realista de las relaciones internacionales, el que encuentra en la primacía del poder y en los factores geográficos como elemento sustantivo de ese poder, su sustrato teórico.

Estas luchas, aunque podrían tener una base geopolítica, no representan la disciplina conocida como geopolítica, la que en rigor es el estudio de los elementos geográficos que poseen los Estados (en tanto principales actores en el sistema internacional) y la forma en que estos condicionan sus objetivos políticos, o pueden ser utilizados como instrumentos de poder para obtener dichos objetivos.

La aparición de otros actores en el sistema ha relativizado este poder. Asimismo, la incorporación del ciberespacio ha ampliado el concepto original, actuando como potenciador de los factores físicos tradicionales.

Por otra parte, la noción de poder se ha trasformado a partir de mirar las relaciones internacionales desde la perspectiva de lo que Keohane y Nye llamaron la “interdependencia compleja”. De una lógica de conflicto se ha transitado a una de cooperación.

En consecuencia, para evitar situaciones como el apagón y otras anomalías, resulta imperativo mirar nuestro país desde la geopolítica, identificando aquellos elementos de nuestra geografía que constituyen fuentes de poder nacional, pero también los que son riesgos y eventuales amenazas.

En tal sentido, la energía es un elemento de vital importancia para cualquier Estado y debe ser vista desde una perspectiva geopolítica en el más amplio sentido del concepto.

La energía representa una fuente de ingresos, permite el desarrollo económico y social integral, constituye un desafío en cuanto a la sustentabilidad y cuidado medioambiental, pero es también un activo crítico que debe ser pensado desde la seguridad.

El prestigioso geopolitólogo norteamericano Nicholas Spykman nos decía que “aunque toda la política de un Estado no se deriva de su geografía… el Estado no puede escapar de esa geografía. Tamaño, forma, localización, topografía y clima ponen condiciones de las que no cabe escapar”.

El Estado, como nos enseña Jacques Maritain, recogiendo ideas de antiguos filósofos, es el responsable de proporcionar la seguridad. “El Estado es tan solo esa parte del cuerpo político cuyo peculiar objeto es mantener la ley, promover la prosperidad común y el orden público, administrar los asuntos públicos. El Estado es… un conjunto de instituciones que se combinan para formar parte de una máquina reguladora que ocupa la cúspide de la sociedad”

. Por y para ello, no puede abstenerse de tener pensamiento geopolítico, con el fin de conciliar el desarrollo con la seguridad. Nuestra hermosa larga y angosta faja de tierra nos impone ciertas condiciones, las cuales solo podemos soslayar utilizando miradas innovadoras y, fundamentalmente, anticipatorias. En rigor, estos no son nuevos desafíos, siempre han estado… y seguirán incrementándose.

• El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

Apagón y geopolítica p Jorge Gatica V

 

 

El León Siempre Tiene que Desconfiar de las Ratas

Por Cristián Labbé Galilea

En la acción de gobernar hay funciones que son de responsabilidad exclusiva del Presidente: Relaciones Internacionales, Hacienda Pública y Seguridad Nacional. No deja de ser preocupante que el país presente sus mayores debilidades en todas ellas. En la Diplomacia hemos sido el hazmerreír, embajadores que “le rascan los pies a su pareja en el auto oficial”, embajadores citados a La Moneda a quienes se les ha anulado su audiencia sin expresión de causa, suma y sigue; en materia Económica, ni hablar, somos un país “quebrado” y en Seguridad Nacional estamos a merced del crimen organizado, del narco terrorismo y, de Temocuicui, ya nadie se acuerda.

Mención especial merece el tema de la Seguridad Nacional, interna y externa. Sobre la primera, todo el país está consciente de que es prioridad nacional. Sobre la segunda -la externa-, seguramente la comunidad está menos consciente de su vulnerabilidad por ser un tema de delicado y discreto tratamiento; sin embargo, algo se dedujo después del “mega apagón” que dejó al país a oscuras e incomunicado por largas horas.

Aumenta la preocupación de esta pluma el saber que este gobierno entregó la Defensa Nacional “a fardo cerrado” al Partido Comunista, desde la Ministra hasta los niveles más altos de esa cartera, y que “nadie le haya puesto el ojo encima” a estos señores que son como “las termitas”: especialistas en pasar desapercibidos, carcomen el tronco de toda democracia.

No hay que ser muy erudito en política para saber que, a través de la historia, “el comunista siempre ha trabajado solapadamente”. Ideológicamente, sus militantes están preparados para que sus acciones sean discretas, sigilosas y encubiertas; ese es el camino elegido por ellos para realizar sus ideales sin ser advertidos o sin causar confrontaciones directas. Recuerde, mi veterano lector, que esta experiencia ya la vivimos en un pasado reciente.

Pues bien, como el ser humano es de frágil memoria y hay lecciones que se olvidan fácilmente, especialmente en el mundo de la sociedad política, es necesario advertir que en la actualidad la amenaza está latente. Desde el sector Defensa los comunistas están actuando, a la sombra de una sacudida contingencia que los protege, para lograr sus propósitos de cambiar nuestro ordenamiento institucional desde dentro y de manera subrepticia.

En mi poder obra un documento, que por discreción no identificaré, en el cual se instruye a las unidades militares, particularmente a la Unidades Bases de Movilización (UBM), que: “… la incorporación de nuevos ciudadanos a la Reserva Militar se encuentra suspendida…”, “…los Comandantes de UBM no se encuentran autorizados para citaciones de ningún tipo para la totalidad de los reservistas a nivel nacional…”, “…el personal de la Reserva no podrá asistir a las unidades… ni hacer uso de uniformes o participar en representación de la Institución…”.

Por la gravedad de lo denunciado en el párrafo anterior, cualquier comentario está demás… excepto lo que me dijo un contertulio reservista refiriéndose al Ejército: “El león, aunque sea manso, siempre tiene que desconfiar de las ratas”.