DERECHOS HUMANOS
DERECHOS HUMANOS


Post
Enrique Slater @slater_enrique
Gracias diputada Naveillán. Eso es lo que la mayoría de los chilenos, estamos esperando de nuestros políticos. En parte por esas ideas humanitarias y republicanos, votamos por ustedes.

Ministro de Defensa por Punta Peuco:
¿Qué justicia reparatoria habrá cuando un viejito está gagá?
Publicado: Martes, 19 de Mayo de 2026 a las 10:08hrs.
| Periodista Digital: Redacción Cooperativa
En Cooperativa, Fernando Barros defendió las condiciones carcelarias originales de los militares condenados, argumentando que “la transición se construyó sobre ciertas bases”.
“Cuando hay razones humanitarias, cualquiera que sea el delito, ellas deben prosperar” para que así “cumplan la última parte de su sentencia, en casa”, señaló el jefe de cartera.
Respecto a las demandas de información sobre DD.DD., aseguró que “no hay archivos guardados donde están todos los antecedentes” en las ramas castrenses actuales.
La discusión sobre el futuro del penal de Punta Peuco y las condiciones de los violadores de derechos humanos de la dictadura militar (1973-1990) sumó un nuevo capítulo este martes tras las definiciones entregadas por el ministro de Defensa, Fernando Barros, en El Diario de Cooperativa.
A raíz de las recientes declaraciones del Presidente José Antonio Kast -quien manifestó su intención de reordenar el sistema penal argumentando que “no corresponde” la mezcla de reos de distinta naturaleza-, el secretario de Estado, que como abogado integró el equipo jurídico para defender a Augusto Pinochet durante su detención en Londres, se alineó con la postura de respetar las bases de la transición democrática y cuestionó la reclusión de reos ancianos o con deterioros cognitivos severos.
El titular de Defensa afirmó que su cartera “no tiene que ver con el tema” de Punta Peuco y “no es parte de la problemática”; sin embargo, “en lo personal”, defendió las condiciones carcelarias originales de los militares condenados, argumentando que “es un tema de justicia, es un tema de razones humanitarias”.
“En Argentina se dijo: ‘señores, solo se va a juzgar a los altos mandos, ¿okay?’, y así ocurrió: todos los mandos medios e inferiores se asumió que cumplían con el deber y así se cumplió. En Chile ha sido distinto: hubo una Ley de Amnistía que en definitiva se pasó por sobre y se ha ido juzgando. Hoy día vemos personas queen ese momento (la dictadura) tenían 20, 25 o menos años, no tenían mando, cumplieron una labor en una patrulla, sin disparar ni nada, y hoy día están presos”, cuestionó Barros.
El ministro enfatizó que “la transición se construyó sobre ciertas bases y el respeto de ciertas cosas. Y se dijo: ‘okay, van a ir a la cárcel los militares que corresponda de acuerdo con la justicia, de acuerdo a un procedimiento medio especial que no es el procedimiento al que estamos sujetos todos los chilenos, y van a ir en estas condiciones’. Y eso fue el acuerdo. Entonces, se dice que no se cumple el acuerdo y en política las cosas se tienen que cumplir, porque para que un Estado tenga credibilidad, (deben cumplirse) en las buenas y en las malas. Y no puede decir: ‘yo dije que sí porque estaba medio presionado, ahora digo que no’… Se acordó algo”.
Según el secretario de Estado, los presos en Punta Peuco “son viejos; la gran mayoría que están ahí son unos viejos que están cayéndose a pedazos, con Alzheimer, con demencia senil… ¿Qué justicia reparatoria va a haber cuando usted tiene un viejito que está gagá? ¿Qué reparación hay? Eso ya más bien no es justicia, no es el cumplimiento del objetivo del derecho penal. ¿Eso qué es lo que es? Es venganza”.
Cuestionamientos a la tipificación y petición de arresto domiciliario El ministro de Defensa también puso en duda la aplicación de la figura de delitos de lesa humanidad para endurecer las penas de los condenados de la época, argumentando que tal conceptualización jurídica no existía en Chile en el momento en que ocurrieron los hechos.
“Aquí se ha calificado que todo lo que ocurrió entre septiembre del ’73 y el 11 de marzo del ’90 son delitos de lesa humanidad, figura jurídica que en Chile no existía, por lo menos a la época en que ocurrieron los hechos. Por lo tanto, se le está dando un manto como para explicar un tratamiento más gravoso y más duro que lo que le corresponde a cualquier chileno, lo que no es justo”, afirmó el titular de Defensa.
Bajo esa premisa, y ante el debate legislativo de proyectos que buscan la conmutación de penas para reos de avanzada edad, Barros defendió el principio de piedad y la necesidad de aplicar razones humanitarias, independientemente del delito cometido, sugiriendo que terminen sus condenas bajo reclusión domiciliaria.
“En muchas partes del mundo, en muchos países, una persona de 90 años no está en la cárcel. Hay edad máxima para ser juzgado. El concepto de que no está en condiciones de enfrentar un juicio es válido. (Cuando existe) una persona que no está en condiciones de entender lo que está viviendo, el carácter rehabilitador de la sentencia que está cumpliendo, el derecho penal pierde su sentido. Por lo tanto, cuando hay razones humanitarias, cualquiera que sea el delito, ellas deben prosperar, por mucho que hay una odiosidad justificada o no. El perdón es un tema muy personal”, arguyó el ministro.
“Hay gente que sufrió, perfecto. Hay gente que está condenada por la justicia en un régimen determinado, esas personas, si no están en su sano juicio, si son unos señores que tienen 90 años, no tiene nada de particular. No hay ninguna norma ni principio de piedad que inhiba de que esas personas cumplan la última parte de su sentencia, en casa”, insistió.
“No hay archivos ocultos”: El rol actual de las Fuerzas Armadas
Al ser requerido sobre las demandas de reparación y búsqueda de las familias de las víctimas que aún esperan respuestas, el ministro dijo que “empatiza” con “el drama” de la dictadura, compartiendo que él mismo sufrió la pérdida de una hija, lo que le permite dimensionar lo “humanamente terrible” que es “no poder cerrar el capítulo”.
No obstante, instó a trazar una línea: “¿Uno qué reacción tiene frente al delito, frente a esa situación? O va con perdón, busca el perdón, o puede seguir con una cierta odiosidad. Es una decisión personal de cada uno, pero lo que le puedo decir: desde el punto de vista de Chile, necesitamos dar vuelta la hoja. Todo el que pueda”, abogó.
Finalmente, respecto a la colaboración que pueda prestar la cartera de Defensa en la entrega de información institucional sobre los detenidos desaparecidos, Barros descartó tajantemente la existencia de antecedentes ocultos en los cuarteles:
“Yo le puedo decir: no hay archivos. Hay gente que me va a ver y me dice: ‘oye, busca’… No hay archivos guardados donde están todos los antecedentes. El Ejército, las Fuerzas Armadas de hoy no son las que gobernaron el gobierno militar.
Por lo tanto, como ministro de Defensa: mire, no es mucho lo que podemos cooperar en eso. Es un gran acuerdo ciudadano, pero este país progresa, como lo hizo Europa después de la Segunda Guerra Mundial, sobre la vía de mirar para adelante, aunque
haya dolor que quedó pendiente”, concluyó.


GERIATRICIDIO CARCELARIO
Señor director
Como muchos saben existen tres penales que albergan a militares y policías: Punta Peuco (143), Colina 1 (197) y San Joaquín (20), total 360, además de otras cárceles comunes a lo largo de nuestro país que también mantienen a uniformados por casos denominados de derechos humanos. Todos los penales están sobrepoblados en sus capacidades máximas, debiendo habilitar literas en los comedores, cocinas y cualquier lugar que lo permita. El promedio de edad de los reclusos es muy alto, alcanzando los 80 años aproximadamente. Hace unos días falleció un recluso de 90 años, en una camilla mientras intentaban trasladarlo a un centro hospitalario.
Han fallecidos 116 militares y policías privados de libertad, solo este año lo han hecho 6, todos con enfermedades graves, y sin tener la atención médica necesaria y oportuna, podríamos decir que se encuentran en campos de exterminio.
El panorama no podría ser distinto, toda vez que han transcurrido más de 50 años del pronunciamiento militar, donde un capitán de esa época tendría hoy más de 80 años, un subteniente unos 75, y un conscripto más de 70 años.
A todos los uniformados que le tocó participar en las acciones de 1973, cumplieron órdenes, sea como conductores de vehículos, protección de una instalación, enfrentamiento ante el atentado a un puesto de guardia, patrullando la ciudad en resguardo de la población civil o sencillamente cumpliendo un servicio dentro del cuartel.
Nadie de los que participó en algún hecho lo hizo por su voluntad, sino por una orden superior y lo más importante convencido que estaba evitando que la patria se convirtiera en un país marxista, como los de la órbita soviética.
Ojalá las autoridades de gobierno, parlamento y poder judicial tomen las medidas adecuadas para terminar con esta masacre, toda vez que quienes están cumpliendo penas, no son los responsables, ya que éstos están fallecidos, respondiendo entonces, los subalternos de esa época que no tenían ninguna capacidad de oponerse a los hechos hoy investigados.
Este gobierno fue electo para enfrentar decisiones difíciles, y dar vuelta la hoja, única forma de prosperar como país.
Gabriel Fuentes Campusano
Abogado