Justicia y DD.HH.
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Polémica en Temuco: audiencia de sobreseimiento de ministro Mesa se atrasó por festejo de cumpleaños

Periodista Radio Bío Bío Temuco
Publicado por Sergio Silvestre
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Cedida
Cerca de treintena de personas llegaron al Tribunal de Garantía de Temuco a manifestar apoyo a personas condenadas por casos de violaciones a los derechos humanos en el marco de la audiencia donde se iba a discutir la petición de sobreseimiento del ministro de la Corte de Apelaciones de Temuco, Álvaro Mesa Latorre.
Mesa, quien investiga causas por violaciones a los DD.HH. en el sur del país, enfrenta actualmente cuatro querellas por el delito de prevaricación imprudente y una investigación del Ministerio Público.
El ambiente fue bastante tenso desde un principio, y es que el juez de Garantía, Luis Olivares, comentó ante los familiares de los exuniformados condenados que estaban presentes, que la audiencia se había retrasado porque estaban celebrando el cumpleaños de un funcionario del tribunal.
Así las cosas, Olivares comentó en su intervención que había sido recusado por la querellante en esta causa, situación que debe resolver la Corte de Apelaciones de Temuco y que por ese motivo iba a decretar nueva fecha y hora, fijando para el 10 de septiembre la revisión de la solicitud de sobreseimiento definitivo del ministro Mesa.
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Enojo por parte de los familiares
Las reacciones no se hicieron esperar. Maria Luisa Canales, afirmó que la justicia chilena es corrupta.
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“Lo peor es que nos puede suceder es la justicia que tenemos en este país, corrupta, absolutamente corrupta. Y no es en este caso, en todo los casos que me ha tocado ver, sobre todo con las personas que están en este minuto sufriendo por habernos salvado del comunismo en el año 73″, comentó.
Sin duda, uno de los hechos que más generó indignación en los asistentes fue el relato sobre la celebración del cumpleaños de un funcionario del tribunal de la que dio cuenta el magistrado Olivares, así lo aseveró Manuel Varela.
“Está haciendo clases en una universidad, yo no sé que es lo que le enseña a los alumnos, porque está procesado en este minuto. Él intentó que le sobreseyeran esas causas en esta audiencia, obviamente que va a tratar de relativizar el tema”, contó.
“Un chiste lo del juez Olivares, por los menos podría haber invitado un café y una torta de los cumpleaños que estaban celebrando”, agregó.
Acusan que querella “afecta gravemente a la independencia judicial”
Quien se refirió a la situación que vive el ministro Álvaro Mesa Latorre fue el defensor penal público regional y quién representa al alto magistrado, Humberto Serri.
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“Querellarse ante decisiones de los jueces por no compartir los argumentos de ellos, que están fundados en doctrinas y jurisprudencia tanto nacional como internacional, lo cierto es que afecta gravemente a la independencia judicial”, relató.
En tanto, los familiares y cercanos de los exuniformados extendieron un lienzo al ingreso del Tribunal de Garantía, con la leyenda “Chile Merece una justicia justa”, firmado por la “ONG Apoyamos a las FFAA y de Orden de Chile Post 18 de Octubre”.
Corte rechaza otro recurso de ministro Álvaro Mesa para dejar sin efecto querella en su contra

Editora Radio Bío Bío Temuco
Publicado por Manuel Cabrera Ruiz
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ARCHIVO | Agencia UNO
La Corte de Apelaciones de Valdivia, en la región de Los Ríos, rechazó el recurso de amparo que presentó el ministro que investiga violaciones a los derechos humanos, Álvaro Mesa, que buscaba dejar sin efecto una de las querellas en su contra por el delito de prevaricación imprudente y que una jueza de Garantía de Temuco declaró admisible.
Una serie de querellas por el delito de prevaricación imprudente enfrenta el ministro de la Corte de Apelaciones de Temuco, quien investiga causas por violaciones a los derechos humanos en el sur del país.
Mesa buscaba dejar sin efecto una de las acciones declarada admisible por una jueza de Garantía de la capital de La Araucanía, algo que calificó de “ilegal y arbitrario” porque, entre otras cosas, carecía de fundamentos y amenazaba la “independencia judicial”.
En el recurso, la defensa del ministro señala que también se amenazó “su libertad personal” porque “en caso de avanzar el proceso penal arriesga se le imponga una pena privativa de libertad”.
La abogada querellante en esta causa, Carla Fernández, confirmó que la Corte de Apelaciones de Valdivia rechazó de manera unánime el recurso de amparo, determinando que el actuar de la jueza nunca puso en riesgo la libertad del ministro Mesa.
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“Quería que se declarara inadmisible la querella presentada en su contra. Fue clara en decir la Corte que el actuar de la jueza de Garantía de Temuco jamás puso en riesgo la libertad personal y seguridad individual, en este caso, del amparado”, sostuvo Fernández.
El fallo del tribunal de alzada señala que la querella se presentó tras la sentencia que dictó el ministro, Álvaro Mesa, que condenó a exuniformados por homicidios ocurridos al interior del regimiento Húsares de Angol en 1973.
El delito de prevaricación imprudente, por el cual el ministro Álvaro Mesa enfrenta 4 querellas, es exclusivo del ámbito judicial y sanciona a los jueces que por “por negligencia o ignorancia inexcusables dictaren sentencia manifiestamente injusta en causa criminal”.
“Derechos Autónomos”

Por Max Silva Abbott
De un buen tiempo a la fecha, se ha estado produciendo un fenómeno de no poca importancia dentro del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, que aprisiona cada vez más a los Estados, al pretender obligarlos a obedecer a los supuestos compromisos que adoptaran en su momento al suscribir los tratados respectivos.
Este fenómeno es el de los llamados “derechos autónomos”, es decir, de supuestos “derechos” que no constan en los tratados inicialmente pactados, pero que tanto la Corte como la Comisión interamericanas consideran existentes, y obligatorios para los Estados.
Ahora bien, ¿cómo es posible que se exijan “derechos” que no constan en los tratados ni que tampoco podrían considerarse ya contenidos implícitamente (lo que también resulta discutible) en los documentos efectivamente pactados? La respuesta se encuentra en las dúctiles reglas de interpretación que ha ido generando el propio Sistema Interamericano, que otorgan una notable libertad al intérprete, de tal forma que este puede “jugar” con los derechos efectivamente establecidos, ir ampliándolos más y más, e incluso “crear” otros nuevos.
Con todo, el asunto no acaba aquí. Ello, pues además, estos organismos estiman que para fundamentar estos nuevos “derechos”, les es lícito acudir a cualquier documento de origen internacional que consideren oportuno, por muy ajeno que sea al Sistema Interamericano o incluso si no obliga en absoluto (el llamado soft law).
El problema es que resulta tan abundante la producción de soft law a nivel internacional, que resulta imposible no “encontrar” el fundamento para cualquier “derecho autónomo” que se les ocurra. Y para ello, se hace una especie de “alquimia jurídica”, consistente en la toma de “fragmentos” o “retazos” de otros derechos (algunos aceptados efectivamente, otros no, da igual, al poder acudir sin problemas a este soft law), a fin de ir fabricando estos nuevos “derechos”, que al no estar establecidos en los tratados, son llamados por ello, “autónomos”.
Así entonces, por ejemplo, la Corte Interamericana ha considerado como “derechos autónomos”, el “derecho a la ciencia” y el “derecho al cuidado”, y la Comisión Interamericana, entre otros muchos, ha desarrollado el “derecho a la igualdad y la no discriminación”, que si bien están contemplados de forma separada en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la “alquimia” referida los ha convertido mediante su fusión, en un nuevo derecho, muy distinto a lo verdaderamente estipulados por los Estados.
Todo esto quiere decir que cada vez resulta menos importante cuáles han sido los tratados efectivamente suscritos por los Estados, pues al mezclar estos “fragmentos” o “retazos” de otros derechos, las obligaciones que exigen estos organismos dependerían más de su propia actividad creadora que de lo realmente acordado.
Por tanto, se está pasado desde unos derechos “convencionales”, es decir, pactados libre y soberanamente por los Estados en su momento (lo que justifica su obligatoriedad), a otros más o menos “discrecionales”, fruto de la “alquimia” antes señalada. ¿Seguirán los Estados obedeciendo no su real compromiso, sino el criterio cada vez más subjetivo emanado de estos organismos internacionales?
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por el diario El Sur de Concepción. El autor es Doctor en Derecho, profesor de filosofía del derecho en la Universidad San Sebastián y miembro del Capítulo Concepción de la Academia de Ciencias Sociales, Políticas y Morales del Instituto de Chile.