SR. MINISTRO DE DEFENSA NACIONAL ALBERTO ESPINA OTERO
SR. MINISTRO DE DEFENSA NACIONAL ALBERTO ESPINA OTERO
Cuando todo el país está abocado a la grave situación de La Araucanía, de la cual US fue Senador con una ambigua gestión, aparece en “El Mercurio” del día Sábado , una entrevista suya, en que nuevamente se refiere a nuestro Ejército de Chile. Una entrevista sosa, sin gusto a nada, sin profundidad y que no contiene absolutamente nada que la opinión pública no conozca. Solo figurar, una condición especial que lo caracteriza.
Como ha sido habitual, veladamente, entrelíneas, viene a tender un manto de dudas, respecto a la honestidad de sus integrantes. Anuncia un Alto Mando “renovado”, como si los anteriores generales fueron ineficientes, y agrega “que liderarán la modernización del Ejército”.
Le aclaro y debiera saber como Ministro, que la “Modernización” se inició a principios de la década de los 90 con el Gral. Pinochet, y su etapa de “Transformación” se puso en marcha bajo el mando del Gral. Cheyre.
Entonces… ¿Otro gustito comunicacional o seguir jugando con el Ejército?
Insinúa el poder, que tanto les gusta a los políticos representárselo a los militares , que tiene sobre el CJE: “le pedimos que conversara con todo general”, como si el Gral Martínez Menanteau no tuviera la capacidad de apreciar las condiciones que reúne cada general; y corona sus palabras dudando de él, advirtiendo: “…hacemos fe y creemos que el Gral Martínez – respecto a la designación del Alto Mando – lo hizo con la mayor prolijidad posible”.
Todo un insulto para la máxima autoridad institucional.
Sr. Ministro no siga jugando con el Ejército y no recurra a el cuando quiera aparecer en los medios.
El Ejército de Chile no se ventea en el patio. Eso es lealtad.
US es el Ministro de Defensa Nacional y hable como tal.
Refiérase a todas las instituciones en lo general, porque US no es el Comandante en Jefe, y eso, causa molestia en sus celosos integrantes y a quienes pertenecemos a él desde el retiro, y que tenemos el deber y obligación de expresar el sentir de nuestros disciplinados camaradas.
Lo saludo atentamente,
Gral (R) Hernán Núñez Manríquez